Existen una serie de modelos de coches con errores que, por desgracia para el fabricante que se encargaba de su producción, no fueron divisados a tiempo. A modo de curiosidad, debes saber que en esta lista, en donde hemos seleccionado algunos modelos con los mencionados problemas, figuran todo tipo de fallos: de diseño, de nomenclatura, averías mecánicas y electrónicas...
Hyundai Kona
Comenzamos este ranking de coches con errores con un fallo fuera de lo común: el nombre del modelo. La nomenclatura del (prueba) Hyundai Kona no tiene nada ofensivo en castellano. Sin embargo, en gallego o en portugués hace referencia a las partes íntimas femeninas, mercados en los que ha tenido que cambiar su nombre a Kauai, como la isla de Hawái.
BMW i3
La verdad es que el (prueba) BMW i3 supuso un concepto revolucionario en el momento en el que fue lanzado. Sin embargo, se vio claramente penalizado por una estética muy particular, así como por disponer de una autonomía bastante limitada y por tener un precio demasiado caro para lo que ofrecía. Pese a todo, su comportamiento dinámico es muy bueno.
Nissan Cube
El Cube ha sido uno de los mayores fracasos de Nissan en los últimos años. Es el mejor ejemplo del choque cultural que hay entre continentes: mientras en Japón era un éxito rotundo, en el viejo continente supuso un batacazo monumental. La prueba perfecta de que el concepto de kei car, por muy agrandado que estuviese y funcional que fuese, no era lo más adecuado para Europa.
Fiat Stilo
El Stilo comenzó a fabricarse en la década de los 2000, y fue el Fiat encargado de sustituir al Bravo. Sin embargo, la carrocería de cinco puertas no acabó de convencer por diseño. Además, era demasiado alto. Por otro lado, la variante de tres puertas fue más agraciada a nivel estético, si bien el hecho de no disponer de una versión deportiva también le acabó perjudicando.
DeLorean DMC-12
No creo que esperases encontrarte por aquí a un modelo como el (prueba) DeLorean DMC-12. Una auténtica estrella del cine que no fue tan buen deportivo como podría parecer. Su motor solo entregaba 130 CV de potencia, lo que mermaba sus prestaciones. Además, su carrocería estaba fabricada en acero inoxidable: pintarla era un trabajo durísimo... y se rayaba con mucha facilidad.
Opel Astra GSi
El (prueba) Opel Astra es un compacto de lo más interesante, y hubo una época con una versión deportiva llamada GSi, cuyo máximo objetivo era arruinarle la existencia al Volkswagen Golf GTI. Contaba con un muy buen motor, pero lo que no era tan bueno era su chasis, con una puesta a punto a años luz del alemán. Esa fue una de las razones por las que no llegó a triunfar.
Audi A2
Suele decirse que el Audi A2 fue un adelantado a su tiempo, y efectivamente fue así: su pecado capital fue llegar en el momento equivocado. Una parrilla principal cerrada y un diseño muy anguloso no le beneficiaron de cara al público general, así como un precio muy por encima de la media del segmento. Pero fue un pionero por consumo, peso y aprovechamiento interior.
Porsche 911
La historia del Porsche 911 está llena de versiones que quitan el hipo, tanto por prestaciones como por diseño. Sin embargo, la variante 996 será siempre recordada como el 'patito feo' del nueveonce. La firma alemana se equivocó claramente al darle otro aire a sus característicos pilotos delanteros. Tendrá su público, pero la mayoría de puristas y entusiastas rechazó ese cambio de aspecto.
Volkswagen Phaeton
Volkswagen fabricó un auténtico cochazo con el Phaeton. Refinado, tecnológico, de calidad y muy seguro. Una berlina de lujo con todas las de la ley. Sin embargo, el gran fallo de este coche fue atreverse a luchar contra los grandes alemanes. Se equivocó de segmento y no tuvo en cuenta la 'marquitis', porque a pesar de ser un producto sobresaliente, la grandísima mayoría de potenciales compradores de esa categoría opta por Mercedes, Audi o BMW.
Lancia Delta
La última generación del Delta fue un intento a la desesperada por parte de Lancia con el fin de recuperar su imagen de vehículos finos y premium, pero no funcionó. Tenía un diseño quizá demasiado aristocrático y extraño: ese fue su gran lastre. Además, no era demasiado cómodo en las plazas traseras, y su precio resultaba caro en relación al resto de alternativas del segmento.
Renault Koleos
Renault lanzó el Koleos hace unos años a modo de SUV de representación. Sin embargo, uno de sus grandes lastres ha sido la falta de versiones con siete plazas, algo que resulta imprescindible a día de hoy si un fabricante quiere triunfar con un vehículo de este tipo... y de estas dimensiones. En cuanto a diseño, era muy atractivo, mucho más que la primera generación.
Ferrari Mondial 8
¿Cómo puede estar un Ferrari en la lista de los coches con errores que les lastraron? Pues así es. El Mondial 8 está considerado por muchos el peor modelo que ha lanzado la firma del Cavallino Rampante por sus numerosas averías, tanto mecánicas como eléctricas. Además, sus prestaciones no estaban a la altura de la marca, ni tampoco su comportamiento.
Nissan Note
De nuevo otra apuesta de Nissan que no salió como la firma japonesa esperaba. No era un mal producto, pero el principal error de los nipones fue poner muchos huevos en la cesta de un modelo perteneciente a un segmento en clara decadencia. No obstante, intentaron venderlo como un compacto, pero estaba claro que era un monovolumen compacto... en tiempos de SUV.
Volvo C30
Contar con un aspecto atractivo tiene sus inconvenientes. Y si no que se lo digan a Volvo, que lanzó su compacto C30 con cuatro plazas. Limitar ya no solo el espacio interior, sino la capacidad de llevar a más o menos pasajeros en un modelo al que se le presupone un mínimo de utilidad no fue una buena idea, y así se lo hizo saber el mercado.
Seat Toledo
La tercera generación del Toledo no estuvo muy acertada por parte de Seat. El principal fallo de este modelo fue, como en otros tantos, el diseño y la concepción dentro de un segmento. Un vehículo que era claramente un monovolumen con un saliente en la zaga a modo de ampliación de maletero que solo triunfó comercialmente cuando se rediseñó como Altea XL.
Seat Exeo
El Seat Exeo fue otra berlina de la firma de Martorell que tuvo un grave problema de identidad: en realidad era un Audi, y más concretamente un A4 de generación anterior, con los logos de la marca española. Esto le hace ser uno de esos coches con errores susceptibles de entrar en esta lista. A priori podría parecer que vender un coche premium a precio de generalista era una buena idea, pero el auge de los SUV frente a las berlinas y su crisis de identidad lo tumbaron.
Renault Modus
En el pleno apogeo de los monovolúmenes, a Renault se le ocurrió sacar un minivolumen: uno como los grandes pero representado a una escala menor. Supuestamente debía destacar por espacio interior. Sin embargo, no solo no hizo lo propio, sino que pecó de pequeño, algo que evidentemente le lastró en cuanto a ventas. Además, tenía un precio por encima de lo esperado.
Mitsubishi Pajero
Terminamos esta lista de coches con errores con un Mitsubishi, el Pajero. Como le ocurrió al Kona, los responsables de marketing de la firma nipona no tuvieron en cuenta que la nomenclatura de este modelo hacía referencia, al menos en nuestro país, a la masturbación. Algo que dio lugar a muchas bromas con este todoterreno japonés.