Si estás buscando un vehículo prestacional y que te haga disfrutar cada vez que lo conduzcas pero no quieres gastar demasiado dinero en su compra, estás en el lugar indicado. En esta lista te contamos cuáles son los mejores coches deportivos de segunda mano por menos de 30.000 euros. Alternativas estupendas que te sacarán una sonrisa al verlo en tu garaje.

BMW Z4

No hay duda de que uno de los mejores coches deportivos de segunda mano por menos de 30.000 euros que ofrece el mercado de ocasión es el (prueba) BMW Z4 en su versión E89, que es la generación anterior a la que se vende en la actualidad. Un coche refinado y premium, pero con carácter.

Su sistema de propulsión trasera hace que, desconectando la electrónica, pueda ser juguetón. Y en cualquier caso ofrece unas muy buenas sensaciones de conducción, como todo coche de la firma bávara. A cambio de unos 25.000 euros ya puedes hacerte con unidades en muy buenas condiciones.

Peugeot RCZ

El Peugeot RZC es un coupé muy llamativo comercializado hace un par de lustros, aproximadamente, por la firma gala. Un coche que representaba una alternativa más económica a sus homólogos alemanes de marcas premium, pero que era igualmente muy divertido de conducir.

Este Peugeot lo puedes encontrar en cualquier página web de coches de segunda mano por poco más de 25.000 euros unido a un maravilloso motor turbo de gasolina THP de 1,6 litros de cilindrada y con una potencia de 270 CV. Solo te dará satisfacciones y las unidades a la venta no tienen demasiados kilómetros.

Porsche Cayman

El (prueba) Porsche 718 Cayman GT4 RS de última generación es uno de los grandes sueños húmedos de muchos amantes de la conducción. Sin embargo, también puedes deleitarte conduciendo una versión más mundana y con unos cuantos años más a sus espaldas.

La oferta de este modelo es bastante amplia y puedes elegir tanto el Cayman (sin el 718 delante) como el Boxster, con algunos años más. En cualquier caso, por poco más de 20.000 euros ya puedes encontrar alguno interesante, pero presta atención al kilometraje y al uso que se les ha dado.

Toyota GT86

El (prueba) Toyota GT86 es uno de esos deportivos de los de verdad. Para aquellos a los que les gusta conducir. Nada de 'postureo' o una imagen premium: simple disfrute al volante gracias a su excepcional cambio manual, a su propulsión trasera y a su motor atmosférico.

Un bloque bóxer de 2,0 litros y cuatro cilindros con 200 CV de potencia que da lo mejor de sí mismo a altas vueltas, ya que es cierto que en bajas está un poco 'dormido'. Además, es un coche cómodo para hacer kilómetros. Por 22.000 o 23.000 euros ya hay buenos ejemplares a la venta.

Mini John Cooper Works

Aunque en su fachada pueda parecer un utilitario sin más, el (prueba) Mini John Cooper Works es un deportivo con todas las de la ley. Sus poco más de 200 CV le cunden muchísimo, dado que tiene un peso bastante contenido. Es un modelo súper divertido de conducir.

Es de tracción delantera y resulta muy manejable, evidenciando el famoso 'go-kart feeling' inherente al fabricante británico. Por poco más de 20.000 euros hay unidades con algo más de 10 años en muy buenas condiciones, aunque si te acercas a los 30.000 podrás comprar una incluso con menos de 5 años.

Nissan 370Z

El (prueba) Nissan 370Z puede ser, casi con total seguridad, el deportivo más puro de todo este ranking. El japonés cuenta con un sistema de propulsión trasero y un cambio manual que da gusto manejar. Eso sí, su comportamiento dinámico es de la vieja usanza: resulta bastante rudo.

En una carretera de curvas puedes salir sudando con él, pero al terminar cada trayecto sentirás la satisfacción de haber domado su V6 de más de 300 CV de potencia. Por unos 27.000 euros ya puedes optar a llevarte al garaje ejemplares en un estado excelente, incluso en su versión Nismo, la más potente.

Ford Mustang

El (prueba) Ford Mustang es uno de los coches más míticos de toda la historia de la automoción. Un muscle car que ahora es global, es decir, se vende en todo el mundo con la misma carrocería, y en general con los mismos motores. Por este precio puedes optar al ya extinto EcoBoost.

Aun así, hablamos de un coupé de propulsión trasera con un motor turbo de gasolina que supera los 300 CV de potencia. Lo mejor de todo es que no necesitas ir con la gasolinera 'a cuestas', como sí le ocurre en mayor medida al V8. Puedes encontrarlo por un poco menos de 30.000 euros.

BMW Serie 4

El último de los mejores coches deportivos de segunda mano por menos de 30.000 euros es otro BMW. En este caso nos referimos al (prueba) BMW Serie 4 de la generación anterior a la que se comercializa en este momento. Una berlina coupé de propulsión trasera y un comportamiento excelente.

La firma de Múnich ha sabido dotar a este modelo de dos puertas de su saber hacer en cuanto a agilidad. Además, resulta muy cómodo y refinado para viajar, y la mayoría de sus motores son tan potentes como eficientes. Por unos 27.000 euros ya te puedes hacer con unidades muy serias... y con muchos años por delante.