Los coches más prestacionales no siempre tienen por qué cumplir las expectativas de todos aquellos que los conducen. A veces hay algo que falla y que no acaba de gustar o estar bien afinado en un vehículo de este tipo. Y eso es justo lo que le pasa a estos coches deportivos que fueron una decepción. Cada uno de ellos tiene uno o varios aspectos que le lastran.

Aston Martin DB7

deportivos que fueron una decepción

El diseño del Aston Martin DB7, como casi el de cualquier modelo de la firma de Warwickshire, es una obra de arte. Pero eso no le exime de ser uno de los deportivos que fueron una decepción. ¿Por qué? Pues porque su dinámica de conducción era bastante mediocre debido al uso de la misma plataforma que el Jaguar XJS de la década de los '70.

DeLorean DMC-12

deportivos que fueron una decepción

El DeLorean DMC-12 es un mito del cine y tiene una imagen muy atractiva. Sin embargo, la fiabilidad de su propulsor era decepcionante y tampoco tenía demasiada potencia. Era un bloque de gasolina de 2,8 litros que entregaba 150 CV... en Europa. 20 menos al otro lado del charco. Por lo tanto, sus prestaciones también se quedaban cortas.

Triumph Stag

deportivos que fueron una decepción
Vauxford

El Triumph Stag fue obra del diseñador italiano Giovanni Michelotti y llegó a principios de los '70. Era un descapotable con un chasis que necesitó varias estructuras, como un pilar B o un aro sobre el parabrisas, para aumentar la rigidez torsional. El diseño quedó demasiado recargado y su motor V8 era una decepción por prestaciones.

BMW Z8

deportivos que fueron una decepción

Meter el motor V8 de 400 CV del BMW M5 en un deportivo descapotable suena muy bien. Sin embargo, eso no ha impedido que el BMW Z8 se haya convertido en uno de esos deportivos que fueron una decepción. Su comportamiento le convertía en subvirador y la dirección no estaba a la altura. Al menos es precioso y eso no hay quien se lo quite.

Opel Astra OPC

deportivos que fueron una decepción

¿Sabes eso que dicen de que los Opel no giran? Pues es mentira, pero... al Opel Astra OPC le cuesta mucho. A pesar de que cuenta con un motor bastante potente, con 280 CV, el peso del conjunto le convierte en un coche no demasiado rápido para ser un hot-hatch. Y lo peor es que en circuito tiendo al subviraje.

Ferrari 208

deportivos que fueron una decepción

Si te dijera que un Ferrari puede estar entre los deportivos que fueron una decepción te costaría creerlo, pero así es. El Ferrari 208 es el poseedor de este dudoso honor. El motivo principal para incluirlo en esta lista es el de incorporar un motor V8 de tan solo 155 CV. Eso le convirtió en uno de los Cavallinos Rampantes con peores prestaciones de siempre.

Alfa Romeo Brera

deportivos que fueron una decepción

Que el Alfa Romeo Brera tiene un diseño que enamora es algo indiscutible. Ahora bien, si hablamos de su comportamiento dinámico la cosa cambia bastante. Un sistema de tracción delantera y un propulsor V6 de origen General Motors tampoco le ayudó. Quizá si le hubieran puesto un V8 de Maserati a una variante GTA, como se oyó, la historia hubiera sido diferente.

1 COMENTARIO

  1. De esto sabes lo mismo que yo de fisica cuantica. No tuviste un prv cerca en tu vida, decir que ese motor es poco fiable dejan claro lo que conoces esos motores

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.