Por norma general las marcas presentan y venden modelos racionales o que, al menos, son consecuentes con sus líneas de negocio. Por suerte (o por desgracia, según el caso y el punto de vista de quien hable), en ocasiones se salen de lo habitual y sorprenden al sector. Estos coches creados por valientes 'idas de olla' de sus fabricantes son un claro ejemplo de ello:
Renault Clio V6

Renault creo una bestia compacta que se vendió durante dos generaciones, contado el original con un motor V6 situado en la trasera, que entregaba 230 CV de potencia. Su sucesor, ya con 255 CV, lo mejoró en todo, con una puesta a punto optimizada, aunque el Clio V6 (prueba) siguió siendo un coche difícil de conducir.
Mitsubishi Pajero EVO

Hace mucho que el apellido EVO no brilla en ningún Mitsubishi, pero en su época llegó a hacerlo incluso en un todoterreno como el Pajero (Montero en nuestras tierras). Solo se fabricaron 2.500 ejemplares, todos equipados con un potente motor 3.5 V6 atmosférico de 280 CV que le llevaba de 0 a 100 km/h en 8 segundos.
Renault R5 Turbo

Un mito. Por un lado estaba el hecho de montar un motor de 112 CV que, combinado con un peso de menos de 900 kilos, le convertía en una auténtica bala y, por otro, contar con un turbo con un lag considerable y cuya entrada era tan violenta que pillaba por sorpresa a casi todo el mundo.
Plymouth Prowler

Los hot-rod eran cosa del pasado, pero Chrysler quiso revivir la tendencia en los años 90. El resultado fue un coche incomprendido, que tendía 217 CV y una estética muy arriesgada que le ha servido para convertirse en uno de los modelos más diferenciados de la época moderna.
Volkswagen XL1

Volkswagen quiso llevar la eficiencia hasta el extremo, y vaya si lo consiguió. El XL1, con una estética futurista algo peculiar, era un biplaza híbrido enchufable que solo entregaba 69 CV de potencia, pero que solo necesitaba 0,9 litros de combustible para recorrer 100 kilómetros, una cifra imbatible.
Renault Espace F1

La marca gala tiene un buen historial de coches creados por valientes 'idas de olla' de sus fabricantes. En este caso quiso celebrar los 10 años del Espace y la década de éxitos en la fórmula 1 creando el Renault Espace F1, un monovolumen equipado con el motor de su monoplaza del 93, un V10 de 3,5 litros que fue potenciado hasta los 800 CV.
Nissan Bladeglider

Todo en el Nissan llama la atención. Su forma triangular es de todo menos habitual, el conductor está en posición central y su configuración interna es de tres plazas. Además (se presentó primero en 2013 y luego actualizado en 2016) era 100% eléctrico, con dos motores que entregaban 268 CV y le permitían acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos.






