Con la popularización de los coches en Estados Unidos, los conductores pudieron experimentar la libertad que otorgaba estos vehículos en cuanto a desplazamientos. Sin embargo, rápidamente se descubrió que también se podían utilizar para escapar de las autoridades tras cometer una fechoría. Esto dio pie a tres de las figuras delictivas más famosas de la cultura estadounidense de los años ’30, que no dudaron en agradecer a Ford por sus vehículos. Pero, ¿qué hay realmente detrás de las cartas de John Dillinger, Bonnie Parker y Clyde Barrow a Henry Ford?

Hace ya algunos años hablamos de la carta de agradecimiento que Bonnie y Clyde escribieron a Henry Ford. Pero no fueron los únicos forajidos que escribieron al famoso fabricante de automóviles. John Dillinger, el popular ladrón de bancos que, al igual que Bonnie y Clyde, fue idealizado en su forma de actuar como atracador a pesar de dejar tras de sí un rastro de muerte, supuestamente envió otra carta al fundador de Ford Motor Company.

¿Qué hay detrás de las cartas de Dillinger, y Bonnie y Clyde a Henry Ford?

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En los archivos de Ford, dos de los documentos más controvertidos siguen siendo las cartas de Dillinger y Barrow a Henry Ford. La carta de Dillinger está fechada el 16 de mayo de 1934, dos meses antes que fuera asesinado a tiros en Chicago. Ésta comienza con un “Hola, viejo amigo”, y continúa diciendo que “Tienes un coche maravilloso […] Tu eslogan debería ser: Conduce un Ford y observar cómo los otros coches se quedan atrás”.

Y con esta carta se acabó el Grupo B

Por otro lado, en la carta de Clyde Barrow, que está fechada el 10 de abril de 1934, curiosamente también un solo mes antes de que fuera tiroteado junto a Bonnie en Luisiana, se puede leer: “Mientras todavía tengo aire en los pulmones, tengo que decirle que vaya coche tan estupendo fabrica. He conducido Ford exclusivamente cuando he podido escaparme con uno”.

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Pero hay una tercera carta. Esta es de Dillinger a Henry Ford, la cual no está en los archivos de la compañía, ya que, tras recibirla en 1934, Ford Motor Company la entregó a las autoridades. El New York Times publicó un artículo al respecto. En esta carta se podía leer: “Quiero agradecerles por hacer un coche tan excelente. Si alguna vez me capturan, tendrá que ser alguien en otro Ford”.

Lo más llamativo de estas cartas es que podrían ser falsas. Los expertos en caligrafía y el FBI han determinado tras examinar las dos primeras cartas de Dillinger y Bonnie y Clyde, que casi con total seguridad son falsas. La carta de Dillinger (la primera), según Matt Anderson, del Museo Henry Ford de Innovación Estadounidense, “sigue siendo uno de nuestros artículos más populares, aunque es casi seguro que no es auténtico”. Sobre la tercera carta, en posesión del FBI, aún no se ha podido determinar si es auténtica o una falsificación.

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