El BMW Serie 1 ya cuenta en sus filas con una versión deportiva, el M135i, pero la marca alemana acaba de anunciar la llegada de una variante situada justo por debajo, algo menos extrema pero en la que el dinamismo y el disfrute de la conducción son los protagonistas, el BMW 128ti.
Respecto a su hermano mayor presenta tanto similitudes como diferencias. Así, mientras que comparte con él el mismo motor 2.0 TwinPower Turbo tetracilíndrico, se conforma con una potencia más contenida de “solo” 265 CV. Además, en lugar de tracción integral, emplea un sistema de tracción delantera con diferencial de deslizamiento limitado Torsen y una caja de cambios deportiva Steptronic de 8 velocidades. Gracias a esta configuración es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos.

Sus mejoras dinámicas no paran ahí, también cuenta con una suspensión deportiva M que rebaja 10 milímetros la altura, la dirección es más directa, el BMW Performance Control se encarga de repartir la potencia entre las ruedas delanteras, monta frenos de alto rendimiento, es 80 kilos más ligero que el M135i y de manera opcional puede calzar neumáticos más deportivos.
Su diseño presentará diferencias respecto a los Serie 1 convencionales, aunque serán bastante sutiles. Así, afectarán al paragolpes o el difusor trasero, entre otros elementos.

Las imágenes que ilustran estas líneas corresponden al BMW 128ti durante las pruebas que ha estado llevando a cabo tanto en Nürburgring como en las carreteras montañosas del Eifel, alrededor del mítico trazado. BMW ha confirmado que se pondrá a la venta en diciembre de este mismo año.
Se convertirá entonces en un rival directo de modelos como el VW Golf GTI, el Ford Focus ST o el Honda Civic Type R, entre otros competidores.


















