Bentley cumple 100 años y, como parte de los numerosos actos para celebrar tan señalada efeméride, ha sacado uno de sus modelos más míticos del garaje para hacerle una sesión de fotos y recordar su historia: el ‘Blower’ Bentley.

Esta foto de 57.700 millones de píxeles esconde un Bentley

Durante la década de los años 20, la marca británica destacó en el mundo de la competición por su motor 4 ½, un bloque muy avanzado para la época que presentaba soluciones como un solo árbol de levas, cuatro válvulas por cilindro o el sistema de doble encendido firmado por Bosch. Sin embargo, para 1928, cuando el propulsor ya se encontraba en su final de ciclo de vida, otros fabricantes comenzaron a recortar terreno, lo que hizo que la compañía tuviera que tomar una decisión.

El primer movimiento consistió en aumentar la capacidad del motor, transformándolo en uno de 6 ½ litros, algo que se mostró como todo un acierto puesto que permitió a Bentley ganar de manera consecutiva las 24 Horas de Le Mans de 1929 y 1930. Sin embargo, alguien dentro de la marca propuso y acercamiento diametralmente opuesto.

'Blower' Bentley

Se trataba de Sir Henry Birkin, famoso piloto ya por aquel entonces, que veía como la suma de dos cilindros y el incremento del tamaño del motor subía el peso de una manera que pasaba factura al comportamiento del coche. Su solución fue volver al bloque 4 ½ pero añadiéndole un compresor.

La idea no gustó mucho a W.O. Bentley, fundador de la compañía, pero Birkin se las apañó para convencer a Woolf Barnato, el nuevo propietario y director de la misma. El resultado fue el ‘Blower’ Bentley, del que se fabricaron cinco unidades de competición y, de cara a cumplir con los requisitos de homologación de la época, otros 50 ejemplares de calle.

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La incorporación del compresor supuso un importante aumento de potencia para el motor, que pasó de los 110 a los 175 CV, lo que permitió al modelo mover con bastante más soltura sus dos toneladas de peso. Esto, sumado a la habilidad de Birkin al volante (y al hecho de que, según se comenta, solo supiera conducir “a fondo”) dio lugar a un enfrentamiento épico en las 24 Horas de Le Mans de 1930 contra Rudolf Caracciola y su Mercedes, que incluyó un espectacular adelantamiento a alta velocidad con dos ruedas sobre el césped. Sin embargo, ninguno de los dos llegó a terminar la carrera, que ganó un Bentley con el motor 6 ½.

El ‘Blower’ Bentley siguió evolucionando y llegó a convertirse en un monoplaza cuyo motor rendía 240 CV, versión que llegó a marcar el récord de vuelta del circuito de Brookland alcanzando una velocidad máxima de 222 km/h.

'Blower' Bentley

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