Acelerar demasiado con el coche frío
El coche es una máquina y necesita ‘entrar en calor’ para funcionar bien, sobre todo por lo que respecta al aceite, que debe coger la temperatura óptima y, además, unos segundos para rellenar todos los huecos donde debe actuar. Si no le das ese margen provocarás un desgaste innecesario del propulsor, pudiendo acortar su vida útil hasta un 50% y provocar roturas en sus componentes.








