El final de la década de los 90 fue una época muy interesante en Audi. La marca de los cuatro aros vivía su mejor momento, después de años luchando para que el público la considerase al nivel de Mercedes y BMW. Eso ya lo había conseguido y su nueva gama de modelos A4, A6 y A8 reforzó era imagen. Paralelamente, en Ingolstadt sintieron que había llegado el momento de hacer cosas diferentes y más atrevidas, sentimiento que quedó reflejado en modelos como el TT y el A2. De este último, destacó la variante Audi A2 colour.storm.
El Audi A2 se presentó en 1999. Dos años antes, la marca desveló el prototipo AI2 en el Salón de Frankfurt con un diseño más futurista. Finalmente, los responsables suavizaron las formas en el modelo de producción, pero, aun así, era un coche muy llamativo, que no dejó a nadie indiferente y que se salía de la línea habitual de la compañía alemana. Una especie de monovolumen compacto, ideal para la ciudad y alguna escapada por carretera.
El Audi A2 colour.storm se basó en el modelo más potente de la gama
En julio de 2003, Audi introdujo una versión especial del A2, denominada A2 colour.storm. esta edición se caracterizaba por unos colores exclusivos que, junto con nuevos elementos de diseño, resaltaban el carácter deportivo del modelo y su indudable atractivo para el usuario urbano.
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Dirigida a un público más joven, ofrecía las tonalidades Rojo Misano, Amarillo Imola y Azul Sprint, combinadas con el negro mate en el techo, espejos exteriores, arcos de rueda, molduras protectoras laterales, tapa del módulo de servicio y protectores de parachoques, creando así un contraste. Más tarde, la paleta de colores se completó con el Naranja Papaya.
Contraste off-road
El A2 colour.storm se desarrolló utilizando como base técnica el modelo más potente de la gama: el Audi A2 1.6 FSI, de inyección directa de gasolina, con una potencia de 110 CV y una velocidad máxima de 202 km/h. el acabado A2 colour.storm se podía combinar con toda la oferta mecánica que ofrecía Audi, excepto el diésel 1.2 TDI. Combinado con el equipamiento de serie, el acabado tenía un coste adicional de 830 euros.
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Los componentes de plástico color negro mate también cambian la apariencia visual exterior del A2 colour.storm. Son similares a aquellos utilizados en el Audi Allroad quattro, y le confieren al modelo compacto un cierto carácter off–road. Para el interior, el cliente podía encargar opcionalmente la tapicería especial de los asientos en sus correspondientes colores rojo, amarillo o azul.













