Equivocado o no, Jeremy Clarkson nunca deja a nadie indiferente con sus opiniones. Esta vez, el popular presentador y periodista ha comentado en The Sunday Times sus sensaciones tras probar uno de los SUV más lujosos del mercado. Jeremy Clarkson opina sobre el Bentley Bentayga Speed que es “parece una caca con lentejuelas, pero te hace sentir bien”. ¿Será cierto? Nosotros lo probamos y no estamos de acuerdo.
Antes de entrar en materia con el nuevo Bentley Bentayga Speed, Clarkson hace una interesante reflexión sobre la situación actual de la industria del automóvil. Señala que marcas como Ferrari, Lamborghini o la propia Bentley, entre otras, atraviesan un momento complicado, en parte por los aranceles de Trump y porque “los legisladores obligan a los fabricantes de automóviles a producir coches que la gente no quiere comprar”, refiriéndose a Europa.
Luego habla de China y de cómo allí no importa en absoluto la historia y le pedigrí que pueda tener una marca, “porque preferían un coche con un dron montado en el techo”. Es decir, da igual si un coche pertenece a una marca que un día ganó en Le Mans, lo que importa es si tiene una cámara más grande o si puede flotar en el agua, como el BYD Yangwang U8. Lamentablemente, esta percepción también empieza a llegar al viejo continente. Esto no lo dice Clarkson, pero lo añadimos nosotros.
Jeremy Clarkson prueba el Bentley Bentayga Speed

Jeremy Clarkson destaca otro problema que tiene el Bentley Bentayga, aparte de no flotar en el agua: “Desde su lanzamiento, se han esforzado por disimular su fealdad, pero no se puede pulir un excremento”. La versión Speed no lo ha mejorado, con ese alerón que le han puesto atrás: “Es simplemente un excremento con chispas de colores”, señala el presentador.
Sin embargo, no todo el malo. El Bentayga ya tiene sus años y esto se nota para bien, porque tiene un salpicadero “repleto de botones físicos, en lugar de pantallas táctiles del tamaño de televisores de barrio”. Y destaca que el interior del SUV británico es “un lugar agradable para sentarse, y no sólo porque el diseño exterior no se aprecia desde dentro”.
Por supuesto, el Bentayga Speed es un coche muy caro, 219.000 libras en Reino Unido (por encima de los 300.000 euros en España), pero Clarkson destaca que un Ferrari Purosangue es mucho más caro y un Range Rover de gama alta puede costar lo mismo. Aunque el periodista aprecia mucho el todoterreno de Land Rover, que lo define como “una obra maestra de la ingeniería”, el Bentayga no se queda atrás. No es un 4x4 puro como el otro, pero es más cómodo para el uso diario.

Destaca también el funcionamiento del modo Sport y como exprime todo el potencial del motor V8 biturbo con 650 CV y 850 Nm de par, capaz de impulsarlo a 310 km/h y de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos. “Es una experiencia heroica”, dice. El coche se muestra cómodo, incluso cuando tiene que afrontar un camino mal asfaltado que hay desde su granja a la cervecería que frecuenta.
Finalmente, concluye: “Con el paso del tiempo, el coche me fue gustando cada vez más, sentía que era algo especial conducirlo. Supongo que, cuando una chica se pone un vestido de gala, siente lo mismo. Es grande e innecesario, y parece una caca con lentejuelas, pero te hace sentir bien. Y para mí, eso es más importante que tener un dron en el techo”.









