En los últimos años se han proliferado muchos fabricantes de coches eléctricos, de los cuales, algunos han tenido más o menos éxito, como Lucid o Rivian (al menos, se mantienen y tienen proyectos de cara al futuro), pero otros han terminado desapareciendo. En este segundo grupo se encuentra Bollinger y ahora subasta sus últimos 20 todoterrenos eléctricos B4 Clase 4.
Bollinger Motors es una pequeña empresa que quería lanzar un par de todoterrenos eléctricos y un camión de reparto. Después de muchas dificultades, el año pasado se fusionó con scon Mullen Automotive, con sede en California, pero tampoco sirvió para salvarla. Un tribunal estadounidense ordenó recientemente la subasta de los activos de Bollinger porque no había pagado a varios proveedores.
La subasta de 20 todoterrenos eléctricos Bollinger y otros vehículos

El equipo de fabricación clave de Bollinger se venderá a través de una subasta online, incluidos los sistemas de prueba y validación de baterías utilizados por el fabricante, así como elevadores y herramientas para vehículos. Pero, sobre todo, la subasta incluye las 20 unidades del camión eléctrico Bollinger B4 Clase 4, que tenía un precio de lista de casi 160.000 dólares (unos 136.000 euros), junto con otros vehículos, equipos de taller e inventario.
La compañía estadounidense no sólo se ve obligada a liquidar sus activos, sino que la empresa también está siendo investigada por el Departamento de Trabajo y Oportunidades Económicas tras docenas de quejas sobre salarios o beneficios impagos. Según informó Crains Detroit, la Corporación de Desarrollo Económico de Michigan también busca que se le devuelva aproximadamente 1 millón de dólares de una subvención de 3 millones que recibió la empresa en 2023. En ese momento, Bollinger dijo que invertiría 44 millones de dólares en el estado y crearía 237 empleos en Detroit.
Pese a la grave situación, Bollinger todavía tiene un hilo de vida. El mes pasado, el fundador y exdirector ejecutivo, Robert Bollinger, recompró la propiedad intelectual y los prototipos de los todoterrenos eléctricos originales B1 y B2 por menos de 250.000 dólares, después de que un juez de Ohio ordenara la intervención judicial de la compañía.









