No solo los pilotos de Fórmula 1 disfrutan de los coches de calle de sus escuderías: en Moto GP también pasa. Cierto es que es más complicado, porque todas son marcas de motos, pero hay alguna que también ha hecho sus pinitos en el mundillo de las cuatro ruedas, como es el caso de KTM. Pol Espargaró ha sacado provecho de la situación y se ha comprado un ejemplar del KTM X-BOW GT-XR.
Se trata de la evolución más radical del superdeportivo, que a lo largo de su trayectoria ha tenido bastantes versiones. Concebido como un modelo para hacer ‘track days’, también está homologado para circular por la calle, por lo que, dentro de su enfoque, presenta cierta versatilidad.
Tiene una longitud de 4.626 mm, una anchura de 2.041 mm y una altura de 1164 mm; con una distancia entre ejes de 2.850 mm. A pesar de no ser un coche pequeño, gracias a su construcción a base de carbono y otros materiales ligeros, presenta un contenido peso de tan solo 1.130 kg, repartido al 44:56 entre ambos ejes. Esto hace que, combinado con su potente sistema de propulsión, sea un modelo muy rápido.
Emplea un motor de origen Audi, el característico motor 2.5 TFSI de cinco cilindros que en este caso desarrolla 500 CV de potencia y 581 Nm de par máximo, combinado con una caja de cambios doble embrague y 7 marchas, así como con un sistema de tracción trasera armado con un diferencial de deslizamiento mecánico. El combo le otorga una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y una velocidad máxima de 280 km/h.

El KTM X-BOW GT-XR es un modelo muy exclusivo, puesto que solo van a fabricarse 100 unidades, cada una con un precio base de 284.900 euros. Como señalaba Espargaró en su post de Instagram, el suyo es el número 44, por ser el dorsal que luce en competición.









