Estamos más que acostumbrados a que marcas de coches se alíen y unan fuerzas ya sea a largo plazo o para crear algún modelo conjunto. Es más, también es de lo más común que un fabricante preste apoyo a otro para que haga sus coches (como los 5 coches que fueron creados con la ayuda de Porsche); pero no es tan habitual que una firma de motocicletas lleve a cabo esta función. Hoy os traemos 5 coches que fueron creados con la ayuda de Yamaha.
Aunque cueste creerlo, Yamaha Motor Company ha formado parte de uniones con marcas de automóviles durante toda su trayectoria, y muchas de sus colaboraciones seguro que ni te las imaginas.
Toyota 2000GT

La historia de este modelo es bastante interesante e implica a la marca del diapasón como parte importante del desarrollo completo de un nuevo vehículo deportivo. En principio la alianza iba a ser con Nissan para fabricar el reemplazo del Fairlady, pero la marca nipona abandonó el proyecto y Yamaha recurrió a Toyota.
Ésta se apuntó sin mucho problema y dio, además del nombre al modelo, con el diseño definitivo gracias a Satoru Nozaki. Yamaha, por su parte, también aportó en ese apartado además de en la ingeniería y la manufactura del coche. Se fabricaron 351 unidades y la producción duró tres años.
Lexus LFA

Uno de los Lexus más impresionantes de la historia lleva un corazón Yamaha. El fabricante nipón diseño su motor 4.8 V10 y, además, su departamento especializado en tecnología del sonido le dio un tratamiento especial para que su rugido fuera todavía más armonioso. Un trabajo de lo más fino.
Volvo XC90

El del LFA no es el único motor que Yamaha ha fabricado para otra marca. Volvo necesitaba un bloque V8 para que su XC90 calara en el mercado estadounidense pero, sin experiencia en el campo, decidió optar por encargárselo a la marca japonesa. Ésta desarrolló el B8444S, un motor con los cilindros en V a 60 grados que era realmente compacto y cabía bajo el capó en posición trasversal. Funcionó tan bien que acabó empleándose en el S90 también.
Ford Taurus

Corrían finales de los 80 y Ford quiso que su Taurus fuera algo especial en su variante SHO (Super High Output), por lo que contactó con Yamaha y esta respondió fabricando un propulsor V6 de 3,6 litros, 220 CV de potencia y la capacidad de subir hasta las 7.300 revoluciones por minuto. También estuvo presente en la segunda generación pero en la tercera lo reemplazó un V8 3.4 de Cosworth… aunque las cabezas de los pistones eran de la marca nipona.
Toyota Alteza RS200

Supuso el final de una primera etapa de colaboración entre Yamaha y Toyota, que desarrollaron el motor 3S-GE de manera conjunta y que montaron muchos de sus coches (Celica y RAV4 entre otros). Sin embargo el Alteza RS200 fue el único que empleó la quinta generación del bloque, con 207 CV, válvulas de titanio y la capacidad de subir hasta las 7.600 vueltas.
Fuente: Carthrottle.






