Dodge Viper

Otro coche hacedor de viudas es el Dodge Viper de primera generación. Y no es de extrañar tratándose de un deportivo de propulsión con un motor 8.0 V10 de 400 CV y un par motor de 630 Nm a 3.600 rpm. Dicen que a 2.000 vueltas, las ruedas ya patinaban. Si a la ecuación se añade la ausencia de control de estabilidad y ABS y un peso de solo 1.454 kg tenemos el cocktail perfecto para ser un coche peligroso.
Se decía que el 30% de sus accidentes se daban el día en el que su dueño lo estrenaba. Quizá era una exageración. Pero lo que sí es cierto es que en el año 2000, el IIHS (Insurance Institute for Highway Safety) puso de manifiesto que los Viper de 1997 a 1999 costaron a las aseguradoras siete veces más por siniestro que la media del mercado, y eso que el precio del coche no era desmesurado: 70.000 dólares.








