Ahora que hemos conocido el smart #1, el primer SUV de la marca, nos parece oportuno volver la vista atrás, casi a los inicios de smart, para recordar una versión única que presentaron como un simple prototipo, pero que, ante el éxito que tuvo, la compañía se vio obligada a hacer una producción limitada. Hablamos del smart Crossblade, uno de los coches más locos de la Historia.

La Historia está llena de automóviles peculiares, como, por ejemplo, el Plymouth Prowler. Pero, sin duda, este smart es uno de los más extraños que han llegado a las calles. Sí estamos acostumbrados a ver prototipos de lo más variopinto, pero no que acaben llegando a la cadena de montaje, aunque sea en una pequeña cantidad.

Smart Crossblade, uno de los coches más locos de la Historia

Smart Crossblade

Hay que remontarse a la primavera de 2001. smart presentó en el Salón de Ginebra el Crossblade, un extraño prototipo (¿qué prototipo no es extraño?) sin puertas, sin techo y sin parabrisas, claramente enfocado al ocio. En principio, solo se trataba de un modelo de exhibición, como tantos otros que realizan los fabricantes para un evento y luego acaban guardados en un almacén, completamente abandonados. Sin embargo, el concept car tuvo tan buena acogida que la marca decidió fabricar 2.000 unidades para satisfacer a sus clientes.

smart estuvo a punto de entrar en la Fórmula 1 hace dos décadas

En aquel momento, smart se encontraba inmersa en una importante campaña de marketing para potenciar las ventas de su popular biplaza, que ya llevaba dos años en el mercado, con versiones más deportivas y exóticas. El Crossblade tenía un precio que duplicaba el de un smart fortwo convencional, por lo que no iba destinado a un público mayoritario.

Un coche extravagante en todos los sentidos

Smart Crossblade
A2003F1635

El Crossblade era un coche extravagante, en todos los sentidos. No tenía techo, parabrisas ni puertas. La única protección lateral consistía en una barra de acero que se abría de forma vertical, como las puertas de tijera de un Lamborghini. Al no tener techo, si de repente se ponía a llover, había que buscar cobijo en algún lugar. Al menos tenía una cubierta de lona para proteger el interior del sol y la lluvia cuando estaba aparcado.

Al carecer de un parabrisas convencional, seguramente era necesario conducir el coche con casco para proteger la cara del viento y de algún elemento externo que pudiera salta al interior, como pequeñas piedras. En el interior, los tapizados y revestimientos se diseñador para resistir a la intemperie y al agua y los sistemas eléctricos estaban bien aislados e, incluso, tenía un sistema de canalización para evacuar le agua del habitáculo.

Por lo demás, era igual que el smart convencional que se vendía en la época. Estaba equipado con un motor de 599 centímetros cúbicos que producía 71 CV, gracias a la colaboración con Brabus. Contaba con neumáticos 195/40 R16 delante y unos 215/35 R16 195/40 R16 y detrás unos 215/35 R16, bastante grandes para un coche de este tamaño, y llantas de 16 pulgadas con un diseño de tres radios.

Entre los sistemas de seguridad, destacaban los dos airbags frontales, los cinturones de seguridad con limitadores de tensión y una estructura llamada Tridion, basada en la de otros smart, pero son refuerzos y un arco de seguridad.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.