Recientemente, SEAT Históricos ha ampliado la Nave A-122, el espacio situado en la planta original de la marca en la Zona Franca de Barcelona (aquí el porqué de su nombre) que custodia una colección de clásicos y prototipos que han sido importantes en su trayectoria. Tras un proyecto de ampliación y optimización de las instalaciones, se han incorporado 57 nuevos vehículos a la exposición, hasta hacer un total de 241 ejemplares (entre los que están el SEAT Exeo V8 4.2 que nunca llegó a producción) que marcan etapas relevantes de la compañía a lo largo de sus 76 años de historia. Entre ellos está este SEAT León Edición 50 aniversario (o la maqueta del SEAT León Coupé de segunda generación).
El 9 de mayo de 1950, cuando España comenzaba a salir de la larga posguerra, nació la Sociedad Española de Automóviles Turismo (SEAT), fundada por el antiguo Instituto Nacional de Industria, tras la encomendación del Gobierno español, mediante decreto, de la creación de una empresa para fabricar automóviles de FIAT bajo licencia, con el objetivo de motorizar a la sociedad española de entonces.
SEAT León Edición 50 aniversario, sólo se fabricaron dos unidades
En el año 2000, una SEAT que ya estaba privatizada desde 1986, año en que ingresó en el Grupo Volkswagen, cumplió 50 años de historia y, para celebrarlo, realizó una edición especial del SEAT León, el compacto español que llevaba, aproximadamente, un año en el mercado y era un auténtico éxito de ventas. No se entendería la España de principios de los 2000 sin aquellos León amarillos y los equipos de música a todo volumen.
El SEAT León Edición 50 aniversario tomaba como base el compacto de primera generación. Lejos de las versiones comerciales, esta versión equipaba un motor V6 del Grupo VAG con tracción total 4Motion, acompañado de un acabado más exclusivo. Lo más llamativo es que, visto desde fuera, parece el mismo León diseñado por Walter de Silva que se podía comprar en cualquier concesionario, con algunos detalles específicos, como los logos ‘50’ en el pilar C, pero poco más.
Interior de cuero
Sin embargo, lo mejor se guardaba para el interior, donde la marca española elaboró un diseño exclusivo para la efeméride, lleno de detalles de alta gama como una tapicería de piel para los asientos y los paneles de las puertas y, en general, acabados de mayor calidad. Era de esos coches discretos por fuera, pero especiales por dentro.
Una pieza irrepetible que sirvió de celebración para el nacimiento de un superventas que rompería récords de matriculaciones en toda Europa. SEAT sólo fabricó dos unidades, una para Autostadt, en Wolfsburgo, y otra en la Nave 122 de Zona Franca.
Fotos: Raúl Salinas