Con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en pleno apogeo, echamos la vista atrás para recordar los que tuvieron lugar en Barcelona ’92, unas olimpiadas en las que Seat tuvo una presencia capital: fue uno de los patrocinadores oficiales del evento y creó para la ocasión varios vehículos especiales entre los que destacó el Seat Ibiza Olímpico.

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Tomó como base el utilitario de aquella época, en concreto la versión SXI que le dotaba de un carácter deportivo reflejado en su apartado mecánico, y lucía una decoración exterior específica para la ocasión.

Seat Ibiza Olímpico

Las angulosas formas de su carrocería estaban recubiertas por un color blanco inmaculado solo roto por la presencia del logo de los juegos replicado en varios lugares: sobre los pasos de rueda traseros, en el capó y en el techo. Mantenía todos los bajos carenados en color negro, pero sumaba dos líneas de contraste en tono azul que le daban un aspecto más llamativo.

También se optó por darle algo de vida al interior optando por una combinación cromática que resaltaba bastante, ya que la tapicería de tela de los asientos era azul, mientras que los plásticos presentes en los paneles de las puertas y en algunas zonas del salpicadero eran amarillos.

Seat Ibiza Olímpico

El hecho de tomar como base la variante SXI hizo que el Seat Ibiza Olímpico fuera una de las variantes más dinámicas del modelo en aquellos días. Bajo el capó montaba un motor gasolina 1.5 equipado con un sistema de inyección electrónica Bosch LE-2 Jetronic, lo que añadía 15 CV extra al rendimiento del bloque de carburación y le permitía rendir 100 CV. Con ellos aceleraba de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 184 km/h.

Eso sí, el Ibiza Olímpico no estuvo solo durante Barcelona ’92, porque Seat creó otros dos modelos especiales para la ocasión, ambos basados en el Toledo. El primero fue una seri especial que se regaló a los medallistas españoles y el segundo una variante eléctrica, algo primitiva desde el punto de vista actual, que tenía una autonomía de 65 kilómetros y estuvo presente durante la maratón y en el recorrido de la antorcha olímpica.

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