Hace poco conocimos el caso de un conductor húngaro que fue sancionado dos veces en apenas 40 minutos en el mismo tramo de carretera, una a la ida y otra a la vuelta. Esta vez no es tan drástico, pero tampoco deja de llamar la atención. El famoso presentador y probador de coches, Richard Hammond, recibió dos multas por exceso de velocidad en 20 días, cada una con un coche de lujo diferente.
La primera infracción se produjo el 2 de diciembre de 2025, cuando conducía su Porsche Taycan Cross Turismo (prueba) eléctrico por la A40, a la altura de Pencraig, en Herefordshire, una carretera limitada a 50 mph (80 km/h). Hammond fue interceptado a 68 mph (109 km/h).
Richard Hammond (Hamster/Buttons) has been fined £999 after he was caught speeding twice in three weeks while driving his Porsche and Bentley
Fines: £333 & £666
Costs: £240
Victim surcharges: £532
⚡️Total: £1771Fine: £999
⚡️666 (Mirror)
⚡️999 = 27 = 9*Porsche = 39 = 12 =… pic.twitter.com/se4VSzMgLB
— Codey369 (@Codeym369) July 28, 2026
En km/h es más del doble de la velocidad permitida. La segunda tuvo lugar apenas 20 días después, esta vez con un Bentley Continental GT, cuando circulaba a 82 mph (132 km/h) en un tramo limitado a 70 mph (110 km/h).
Más de 2.000 euros de sanción y 7 puntos del carné para Richard Hammond
Hammond se declaró culpable a través de sus abogados. La primera multa ascendió a 333 libras (unos 390 euros) y la segunda a 666 libras (unos 780 euros), más la pérdida de siete puntos del carné de conducir. A esto hay que añadir 240 libras en concepto de costas y 532 libras en recargos para las víctimas. En total, 1.771 libras, más de 2.000 euros.
Curiosamente, la infracción con el Taycan fue la más grave, al superar el límite en 18 mph, frente a las 12 mph del Bentley. Esta combinación es típica de Hammond: un silencioso vehículo eléctrico de altas prestaciones y un GT de lujo, ambos sorprendidos por un simple control de tráfico en carretera.
Al contrario que en Top Gear y The Grand Tour, esta vez no había pista de aterrizaje, circuito de carreras ni equipo de especialistas de por medio, sólo vías públicas y un recordatorio muy caro de que los límites de velocidad siguen vigentes.