Hace ya varios años que empezaron a implantarse en España las llamadas turboglorietas, un tipo de rotonda derivada de las glorietas convencionales que distribuyen el tráfico desde la entrada y guían a los vehículos hasta la salida. La DGT ha publicado un tweed con una animación en la que nos explica qué son y cómo circular correctamente en una de estas intersecciones de circulación giratoria.

España es un país de glorietas, un tipo de intersección en las que todavía muchos conductores no saben circular por ellas de la forma correcta, a pesar de que existen desde hace décadas. Ahora, con la idea de mejorar la fluidez del tráfico y facilitar la circulación por ellas, surgen las turboglorietas. ¿Qué son y cómo se circula por ellas?

Turboglorietas, un nuevo concepto de rotonda

Las turboglorietas son plazas circulares que distribuyen el tráfico desde la entrada y guían a los vehículos hasta la salida. Aunque puedan parecer lo mismo, no son sinónimos de glorietas o rotondas. La diferencia está en el diseño, ya que las turboglorietas cuentan con carriles fijos que limitan los desplazamientos laterales. Es decir, el conductor elige el carril por el que quiere circular, justo antes de acceder a la zona central, y no podrá abandonarlo hasta que no salga de la turboglorieta.

El origen de este nuevo concepto de intersección hay que encontrarlo en los Países Bajos, en los años 90, donde se ha demostrado ser muy eficaz para agilizar el tráfico y reducir el número de accidentes por impacto. El objetivo es eliminar los errores de los conductores al acceder al interior de las rotondas, al no permitir cambios entre carriles una vez en su interior.

Así se circula por una turboglorieta

Como explican desde Tráfico, “la clave es situarse correctamente y respetar las marcas viales“. Como se puede ver en la animación de la DGT, una de las principales diferencias entre una glorieta y una turboglorieta es que la zona central no es circular, sino que tiene es un diseño especialmente pensado para mejorar la distribución del tráfico en carriles.

El conductor debe elegir el carril que más le conviene, teniendo en cuenta que, una vez se encuentre dentro de la turboglorieta, deberá respetar las señales viales pintadas en el suelo que limitan los movimientos laterales y marcan las salidas que se pueden tomar. Cada carril lleva a distintas salidas. De modo que, si el conductor ha tomado un carril que no conduce a la salida que deseaba, deberá cambiarse de carril, pero solo en las zonas permitidas para ello:

  • El carril exterior es para girar a la derecha o seguir recto
  • El carril interior es para seguir recto, girar a la izquierda o hacer un cambio de sentido
  • La línea continua prohíbe el cambio de carril para así evitar colisiones
  • En una turboglorieta no se puede dar la vuelta en caso de pasarnos la salida.

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