La firma italiana vuelve al segmento B, donde ha cosechado grandes éxitos a lo largo de su historia con modelos como el Fiat Tipo o el Uno. Y lo hace con un vehículo que toma como nombre uno de los históricos: Panda. Aunque le añade el Grande porque mide 3,99 metros de longitud.
El Fiat Grande Panda está disponible con una motorización microhibridada con motor 1.2 de 101 CV, y en versión eléctrica, que es el que prueba.
Por fuera rinde homenaje al clásico de los 80 con su diseño retro llevado a cabo por el Centro de Estilo de Turín. Además, incorpora elementos novedosos como las palabras FIAT y Panda en bajorrelieve, en la chapa. También muchos huevos de pascua. Por no hablar de esos grupos ópticos formados por píxeles.
El interior también hace un guiño a su antepasado con el diseño del salpicadero, donde la simpleza es la protagonista. Pero también tiene el toque tecnológico que los clientes del siglo XXI demandan como un cuadro de instrumentos digital de 10" y una pantalla del sistema de infoentretenimiento de 10,25". Y ojo al huevo de pascua con la pista de pruebas de la terraza del edificio de Lingotto.
El espacio en las plazas traseras es tremendamente generoso para su tamaño. Y es que con mi 1,78 m, son cinco dedos los que separan mi cabeza de rozar con el techo y cuatro las rodillas.
Tiene una batería de 44 kWh con la que puede recorrer, oficialmente, 320 kilómetros con una sola carga. Es movido por un motor de 113 CV, que le sirve para acelerar de 0 a 50 km en 4,2", y de 0 a 100 en 11".
El Fiat Grande Panda Eléctrico RED tiene un precio de partida de 25.450 euros, y si se trata del Fiat Grande Panda Eléctrico La Prima, como el de esta prueba, 28.450 euros, ambos sin descuentos de ningún tipo.