Desde que en 1996 se presentase la primera versión Cupra, fue el Ibiza II el que tuvo tal honor, la división deportiva de la firma de Martorell no ha parado de crear coches de esos que nos gustan, esos que se disfrutan conduciendo. Fue en febrero de 2018, justo ahora hace un año, cuando SEAT multiplicó al cuadrado su apuesta por CUPRA, lanzándola como marca independiente con productos propios. El primer modelo en ser presentado fue el de la prueba, el CUPRA Ateca, erigiéndose como la versión más radical del exitoso SUV del segmento C.
No soy un ferviente partidario de los todocamino; me parece que existen opciones mucho más acertadas, como puede ser un vehículo familiar o esos vehículos en extinción denominados monovolúmenes. Pero también he de decirte que tenía muchas ganas de echarle el guante a este coche en concreto. ¿Por qué? Algo en lo que está detrás SEAT Sport siempre es un caramelito...
También pienso que un deportivo, además de serlo no solo sobre el papel, tiene que parecerlo. Y aunque el aspecto del Cupra Ateca guarde parecido al del SEAT Ateca FR, el caso es que adopta elementos que marcan la diferencia. Llaman la atención sus llantas de aleación de 19 pulgadas Copper -no existe otra medida-, por su diseño, por su color y por su tamaño. Éstas cubren unos frenos opcionales (2.448 euros) firmados por Brembo, los delanteros perforados con un tamaño 370x32 mm. Tampoco pasa desapercibido el nuevo paragolpes delantero, ni mucho menos el trasero, con un enorme difusor, que literalmente se sale, y con cuatro salidas de escape, dos a cada lado. Las barras de techo en negro brillante y los logotipos CUPRA en color cobre apuntan aún más esa disparidad.
Dentro, destaca el cuadro de instrumentos digital, que es de serie e incorpora una información clara, totalmente configurable y con un diseño superatractivo. Pero sobre todo me rindo ante los excelentes asientos de una pieza tipo bacquet. Son opcionales, sí, pero bien pagados están los 1.664 euros que cuestan por la sujeción lateral que ofrecen y el aspecto que le dan al habitáculo. Y que quedan perfectos en un coche deportivo, y eso es así.
Otra diferencia la observo a primera vista, en el volante, achatado en su parte inferior, por cierto, donde se ha sustituido la parte central con el logo de SEAT por una con el logo de CUPRA y un patrón que imita a la fibra de carbono. Y hasta ahí los cambios más importantes, aunque haber, hay más: la Alcántara que cubre algunos elementos y las costuras del volante y del fuelle del cambio es de color cobre. Lo que mantiene, y que agradezco, son los materiales de calidad y los buenos ajustes. ¡Ah! Y botones físicos, pasando de la moda poco práctica que los suprime.
La luz del botón de encendido late como si se tratase de un corazón. Lo pulso y es el órgano que consigue mover el vehículo lo que se enciende; el escape lo que suena. Un sonido que, la verdad de primeras, me esperaba algo más bruto -la versión CUPRA Ateca Special Edition equipa escape Akrapovic-.
Y ahora llega la guinda de la prueba del CUPRA Ateca, el modo CUPRA, el más radical y del que carece el modelo de SEAT con el mismo nombre. Muevo el conmutador y el coche me regala un sonido aún más ronco. Bravo. Desde las dos mil vueltas va cogiendo más energía, rabia que se incrementa aún más cuanto toca las 2.500 vueltas, y cuando llega a las 3.000 rpm es cuando entrega un enorme torrente de fuerza amenizado con un sonido de motor y de escape. Toco la leva derecha e inmediatamente me regala un bufido al subir de marcha...
No terminar la prueba del CUPRA Ateca sin recorrer mi puerto de montaña favorito. Grata sorpresa la mía... Es un SUV, sí, pero los ingenieros de la compañía española han creado una bestia con un comportamiento similar al de un compacto. Y eso a pesar de su altura y de su alto centro de gravedad -se ha rebajado un milímetro respecto al SEAT Ateca-. También a pesar de su peso, que para tratarse del coche que es, se ha conseguido rebajarlo hasta los 1.615 kilogramos. Entra en las curvas sin apenas rechistar y vira casi plano. Excelente trabajo.
Además de los modos anteriormente citados, el CUPRA Ateca tiene otro para condiciones atmosféricas adversas y otro para conducción off-road. Por sus zapatones de 19 pulgadas y neumáticos de perfil bajo no es el vehículo más adecuado para sacarlo fuera del asfalto, pero su altura libre al suelo te permitirá alguna aventurilla que otra en pistas sin mucha dificultad.
Es el primer vehículo firmado por CUPRA. Pero viendo de lo que son capaces, esperamos lo mejor con los siguientes. No podía ser de otra forma conociendo la experiencia que tiene la compañía española, que muy pocas veces defrauda en lo que a coches deportivos se trata. Tiene una imagen que expone lo que es, un deportivo; un comportamiento excelente que lo confirma, y un modo Confort que hará del CUPRA Ateca ese coche espacioso perfecto para el día a día. Y con un consumo medio de 9'0 100/km. ¿Que quieres divertirte en un puerto de montaña? ¡Modo CUPRA y a devorar curvas!
| Valoración | |
Diseño 9 | |
Acabados 8.5 | |
Habitabilidad 8 | |
Maletero 8 | |
Motor 10 | |
Consumo 8 | |
Comodidad en marcha 8 | |
Comportamiento 9 | |
Equipamiento 8.5 | |
Precio 8 | |
| RESUMEN A pesar de ser el primer producto de la marca CUPRA, la firma española ha creado un vehículo casi redondo. Parecía difícil crear un SUV con una respuesta tan deportiva y una respuesta tan fina, pero sí, lo ha conseguido. | 8.5 PUNTUACIÓN GENERAL |
Buenas, he leído algunas cosas sobre el Cupra Ateca, todo indica a que tiene un comportamiento dinàmico muy bueno pero ¿Es realmente tan eficaz en carretera como se promociona? Las pruebas se han hecho en circuitos cerrados con periodistas que no se si pueden hacer comentarios críticos delante de los promotores de dichas pruebas...Tengo la sensación de comprar un Seat...Perdonad por la insistencia pero ¿vale la pena este Cupra Ateca?, ¿Es un buen producto comparable con otras marcas de más prestigio? ¿ tiene tan buen comportamiento como se promociona desde la marca?
Creo que ya he transmitido mis dudas,
Gracias de antemano.