No fue el Bond más longevo, pero sin duda su papel como 007 dejó una importante huella. Muchos recuerdan a Pierce Brosnan conduciendo un BMW Z3 (prueba) azul en ‘GoldenEye’ y un BMW 750 iL E38 en ‘El Mañana nunca muere’. Sin embargo, el coche que marcó al actor irlandés fue otro, precisamente, el de su última película interpretando al agente secreto británico. Pierce Brosnan peleó para que Aston Martin le regalara un V12 Vanquish inspirado en el de la película ‘Muere otro día’, aunque el coche tuvo un triste final.

Esta fue la cuarta y última película de Brosnan, estrenada en el año 2002, antes de ceder el testigo a Daniel Craig. En varios momentos de la cinta, el agente conduce un espectacular Aston Martin V12 Vanquish, el buque insignia de la marca británica en aquel momento. Brosnan quedó tan impresionado con el coche que terminó recibiendo una unidad personalizada, inspirada en la que utilizó en el rodaje.

Pierce Brosnan recibió su Aston Martin V12 Vanquish

Parece que se trataba de un regalo de despedida, aunque algunas fuentes señalan que el vehículo formaba parte de un acuerdo entre el actor y la producción. Sin embargo, Aston Martin no quiso regalarle el V12 Vanquish a Pierce Brosnan y éste peleó para que se lo diera, amenazando, incluso, con no posar con el coche en un evento promocional si Gaydon no le garantizaba por escrito la entrega de uno.

Finalmente, Pierce Brosnan se salió con la suya y recibió su Aston Martin V12 Vanquish. Pero el coche tuvo un triste y trágico final. En 2015, la propiedad del actor irlandés sufrió un incendio que afectó al V12 Vanquish, hasta dejarlo completamente calcinado. Sólo quedaron dos placas personalizadas con el nombre de Pierce Brosnan que el propio actor compartió con unas fotografías en redes sociales.

El Aston Martin V12 Vanquish fue el primer modelo de la firma en usar una arquitectura VH de aluminio reforzado y remachado que emplearon muchos otros después. Montaba un motor V12 atmosférico de 5.9 litros, que producía 466 CV, combinado con un cambio automático de seis velocidades firmado por ZF. Con esta configuración, era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos. Se comercializó hasta el año 2007 y se fabricaron 2.589 unidades.