¿Te imaginas que Disney te contactara para que tu coche fuera uno de los protagonistas de su próxima película? Pues exactamente así fue como un Panther De Ville, un curioso automóvil de estilo retro propiedad de un coleccionista británico acabó convirtiéndose en el coche de Cruella de Vil en el recién estrenado film. Y en parte de la historia del cine.

El hombre en cuestión, Peter Mayo, es un ingeniero de Mansfield, en el norte de Inglaterra (justo donde se encuentra el bosque de Sherwood, de Robin Hood), y compró su primer Panther De Ville hace años. Este curioso modelo nació en 1974 y hoy quizá lo llamaríamos un ‘restomod’, pues estaba diseñado para parecer de los años 30, pero con tecnología de los 70. Concretamente, se inspiraba en el Bugatti Type 41 Royale, aunque no era una réplica exacta, y estaba pensado para ser muy exclusivo, pues solo se fabricaron 58 unidades en sus diez años de vida. En declaraciones a la BBC, Mayo asegura que se trata de un coche “muy divertido de conducir”. Y que, cuando lo saca por las calles de su ciudad, “la gente se asoma a las ventanas para hacer fotos”.

Coche Cruella De Vil 3

Crédito: Wikipedia (pyntofmyld).

Efectivamente, este ingeniero debió de sentir un gran amor por el vehículo, porque, con el tiempo, acabó haciéndose con un segundo Panther De Ville, esta vez en malas condiciones, para restaurarlo. Se encontraba en pleno proceso cuando leyó un anuncio publicado por Disney. El mayor estudio de cine del planeta estaba interesado en comprar una de las menos de 60 unidades existentes. Y es que debía convertirse en el coche de ‘Cruella’, el film sobre la archivillana amante de las pieles que se ha estrenado recientemente.

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El caso es que también Disney poseía ya un ejemplar del De Ville, porque en 1996 este automóvil tan apropiadamente nombrado había sido el coche de Cruella en ‘101 dálmatas: Más vivos que nunca’, maravillosamente interpretada por Glenn Close. Sin embargo, aquel llevaba muchos años cedido a Disneyland París, donde está expuesto (es el de la foto de apertura). Por lo que el equipo del nuevo film protagonizado por Emma Stone necesitaba otro.

Cuella De Vil

Según la versión de Peter Mayo, cuando respondió al anuncio, la gente de Disney se acercó a ver el coche a medio restaurar, y él les propuso un precio para cuando el trabajo estuviera acabado. “Me respondieron que me darían algo menos de lo que yo había dicho, pero que vendrían a llevárselo al día siguiente, por piezas”, aseguró el británico a la BBC. Y, aunque no ha revelado la cifra exacta que pagaron por él, sí ha apuntado que “se acerca a las seis cifras”. Estamos hablando de libras, por lo que seguramente los ejecutivos de Disney desembolsaron más de 100.000 euros por el De Ville aún desmontado. Lo que es seguro es que tuvieron que emplear dos camiones para trasladar todas las piezas. Tras esto, parece ser que se modificó sustancialmente para aparecer en el film.

Mayo ya ha visto la película y describe sus sentimientos al ver su coche en pantalla como “asombro y dolor”. El primero está claro, pero el segundo necesita explicación: “Es extraño ver que la estrella de la película es tu coche; resulta difícil describirlo. Es increíble, pero también doloroso ver cómo lo conduce. Ella es mucho menos cuidadosa que yo”.

coche Cruella de Vil 2

El coche de Cruella De Vil fue creado por una compañía llamada Panther Westwinds. Al frente de ella estaba Robert Jankel, que la creó precisamente con la intención de fabricar coches modernos con aspecto de antiguos. Este fue su segundo modelo, después de un roadster llamado J72, y estaba dirigido a los nuevos ricos más extravagantes. De hecho, durante años fue el coche más caro que podía comprarse en Reino Unido. Y tanto Elton John como Oliver Reed o el sultán de Brunei tuvieron uno. Su virtud era que conectaba con todo un ‘revival’ de entreguerras que en aquellos años trajo películas como ‘Cabaret’ o ‘El Gran Gatsby’, moda como la polémica colección de 1971 de Yves Saint Laurent… o cosas tan inclasificables como el periodo filonazi de David Bowie.

El Panther De Ville estaba, como decimos, inspirado en el Bugatti Royale, y como este tenía una cabina relativamente pequeña tras un larguísimo capó. En total, medía más de 5 metros. La mayoría de los que se fabricaron, como el que aparece en ‘Cruella’, fueron sedanes de cuatro puertas. Aunque hubo algunos coupés de dos (el que se usó para la película de 1996, por ejemplo) e incluso uno tipo limusina de seis encargado por un príncipe malayo. También existió una versión descapotable.

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La mecánica provenía casi entera de Jaguar. Desde el motor, que podía ser un 6 en línea o un V12 que generaban entre 242 y 295 CV (nada mal para los 70) hasta la transmisión automática, la suspensión y la dirección asistida. Todo esto hacía que fuera mucho más sencillo de conducir que un verdadero coche de época de los años 30. Y su interior tampoco mantenía la ilusión ‘vintage’. De hecho, estaba equipado con toda clase de lujos para aquel entonces, como minibares y televisores.

Por cierto, tras el rodaje, el coche que fue de Peter Mayo ha ido a parar a Disneyland California, donde también está expuesto. ¿Quizá sea una buena inversión comprar ahora un Panther De Ville, en previsión de que Disney lo necesite para futuros ‘remakes’ de ‘Los 101 dálmatas’?

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