Es difícil elegir los mejores coches compactos deportivos japoneses que se han fabricado. Desde el país del sol naciente se han fabricado auténticas obras de arte, incluso alguna que otra muy actual, como vas a ver en este ranking. Sin embargo, hemos querido hacer una selección de los que concebimos como más destacados por una serie de características singulares. ¿No te los quedarías todos?

Toyota GR Yaris

El (prueba) Toyota GR Yaris no necesita demasiada presentación. Hablamos de uno de los mejores coches compactos deportivos japoneses de todos los tiempos a pesar de ser el último en llegar. Porque sí, esta pequeña pelotilla es el más actual de todos los modelos de esta lista.

Un coche que es más deportivo que, por ejemplo, un Supra, en cuanto a comportamiento dinámico. Su tracción total es de lo más efectiva y, junto a su motor tricilíndrico de 261 CV, hace que la experiencia de conducción sea prácticamente la misma que se vive a bordo de un coche de rally.

Nissan Pulsar VZ-R N1

El Nissan Pulsar VZ-R N1 es un vehículo de lo más desconocido, pero también uno de los coches más radicales creados por Nissan en las últimas décadas. No obstante, es normal que no te suene el nombre, pues en esa época este modelo se comercializaba en España como Almera.

Sea como fuere, este nipón con carrocería de tres puertas escondía bajo el capó un bloque atmosférico gasolina de 2,0 litros y cuatro cilindros que rozaba los 200 CV de potencia. Con él, era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, y su comportamiento al volante era de lo más estimulante.

Subaru Impreza

¿Cómo íbamos a hacer una lista de los mejores coches compactos deportivos japoneses y no meter en ella al (prueba) Subaru Impreza? La generación de la primera década de este siglo fue algo extraña, pues abandonó su carrocería de berlina sedán para adoptar forma de hatchback de cinco puertas.

Pero es que en su gama hubo una versión muy interesante que fue desarrollada en colaboración con Cosworth. No solo era tan atractiva como ves en la foto, con una entrada de aire inmensa en su capó, sino que también nos encantaba por el gran rendimiento de su motor 2.5 de 300 CV.

Honda Civic Type R

Lo mismo ocurre con el (prueba) Honda Civic Type R, que se ha convertido en uno de los grandes ilustres entre los hot-hatch que te aportan más sensaciones al conducirlos. Ya van más de diez generaciones de este japonés, pero la versión EK9 es especialmente interesante.

Un ejemplo perfecto a mitad de camino entre lo analógico y lo digital, pues sin dejar de ser un coche moderno la experiencia de conducción no estaba tan filtrada como en los deportivos más actuales. Sus 185 CV de finales del siglo pasado cundían mucho y podías estirar las marchas hasta las 8.200 rpm.

Mazda 3 MPS

El (prueba) Mazda 3 es un coche que se sitúa a caballo entre los generalistas y los premium. Ahora bien, las versiones anteriores del compacto de Hiroshima contaron con una variante con mucho picante llamada MPS. Lástima que en la actualidad no lleguen a nuestro mercado.

La cuestión es que la última iteración comercializada en España disponía de un propulsor de 2,3 litros y cuatro cilindros que entregaba 260 CV de potencia. Como pesaba menos de una tonelada y media, podía acelerar de 0 a 100 km/h en menos de seis segundos y su ligereza le convertía en un coche muy ágil.

Mitsubishi Colt Ralliart R

Mira que en esta lista hay coches que se conozcan poco, pero me juego 5 céntimos de euro a que el que se lleva la palma es este Mitsubishi. El Colt pasó por el mercado español sin pena ni gloria, con la espina de no haberse podido imponer a los dinosaurios del segmento como el Ibiza o el Yaris, entre otros.

No obstante, existió una variante llamada Ralliart R que, por la foto que ves más arriba, ya puedes imaginar que llevaba varias guindillas junto a su motor gasolina de 1,5 litros y más de 160 CV de potencia. Estéticamente es muy atractivo y para nada discreto. Una rara avis: si ves uno por la calle hazle una foto, porque será difícil volver a cazarlo.

Nissan Sunny GTI-R

Si hablamos de coches divertidos japoneses, el Nissan Sunny GTI-R debe estar obligatoriamente en todas las quinielas. A su estética noventera hay que sumar un motor de gasolina con 2,0 litros de cilindrada y cuatro cilindros que le sentaba como un auténtico guante.

¿Por qué? Pues porque el conjunto, en general, no superaba los 1.350 kg de peso. Y eso hacía que sus 220 CV fuesen exprimidos hasta la extenuación. Pero es que iba ligado a un sistema de tracción total permanente y a una caja de cambios manual de seis relaciones. Sobresaliente.

Toyota GR Corolla

Acabamos con este ranking de los mejores coches compactos deportivos japoneses con otro Toyota. En este caso es uno algo más grande, si bien sigue siendo un vehículo de dimensiones contenidas. Nos referimos, claro, al (prueba) Toyota Corolla en su versión GR, de la famosa división Gazoo Racing.

En este momento se encuentra a la venta, pero lamentablemente no podemos verlo en España a no ser que sea importado. Y en realidad es una pena, porque su motor 1.6 de tres cilindros desarrolla la friolera de 305 CV. Las guindas son su cambio manual y su tracción a las cuatro ruedas.