Muchos fabricantes suelen utilizar el circuito de Nürburgring para poner a punto sus coches más deportivos y prestacionales, así como para establecer marcas o batir récord de tiempo en completar una vuelta. Por ejemplo, actualmente, el modelo de producción más rápido en el Infierno Verde es el Mercedes-AMG ONE con un tiempo de 6:29.00, mientras que el récord absoluto lo tiene el Porsche 919 Hybrid Evo, con 5:19.54, un coche de carreras LMP1 modificado. Pero también tenemos el coche más lento en Nürburgring: el Ligier JS850.
Los periodistas del motor Nicolas Meunier y Martin Coulomb llevaron este cuatriciclo a dar una vuelta oficial al mítico trazado alemán. Técnicamente, el JS850 juega en la misma categoría que el Citroën Ami: está equipado con un motor diésel de 8 CV en su versión más potente y alcanza una velocidad máxima de 45 km/h.
El verdadero reto del Ligier JS850 en Nürburgring

A pesar de esas limitaciones, o quizá gracias a ellas, el microcoche completó una vuelta oficial a Nürburgring en 28 minutos y 25,8 segundos. Se trata oficialmente de la vuelta más lenta registrada en la pista de Nordschleife, superando el anterior registro que lo tenía el Trabant P50, que hizo una vuelta en 16 minutos y 1 segundo en 1960.
En unas declaraciones a Autocar, la compañía Ligier bromeó diciendo que el tiempo por vuelta “insinuaba [su] gloriosa historia en la Fórmula 1”. Sin embargo, el verdadero reto consistió en completar una vuelta al circuito completo de casi 21 kilómetros con un sólo depósito de combustible, lo que Meunier y Coulomb lograron con éxito. El coche estaba equipado con el paquete “experiencia de carrera definitiva”, según la marca francesa, que incluye adhesivos para aumentar la potencia y un kit de carrocería para aumentar la velocidad.













