Antes de que un modelo salga a producción tiene detrás un extenso proceso de diseño, ingeniería y pruebas, entre las que las más curiosas seguramente sean las de durabilidad. Es necesario comprobar y cerciorarse de que todo va a funcionar como debe incluso como muchísimos kilómetros encima, por lo que se les hace prácticamente de todo. En el caso del Jeep Gladiator, los test son particularmente intensos.
Lo han descubierto los compañeros de TFLoffroad, que han tenido la oportunidad de asistir a un centro de pruebas de Fiat-Chrysler Automobiles en Windsor, Canada. El vídeo es bastante largo y cubre diversas áreas, pero la que más nos interesa es la del Gladiator, que se encuentra en el minuto 2:35:
Tratándose de un modelo de campo con unas habilidades 4x4 muy específicas, es normal que los test a los que se le someta sean más duros que los que tiene que soportar, por ejemplo, un modelo cuyo uso es exclusivamente urbano.
Para dar fe de que aguantará todo lo que sus futuros dueños le echen, el Jeep se somete a un robot que simula un uso de 10 años de duración en un proceso que tarda entre cuatro y seis semanas hasta que el vehículo “cubre” 160.000 millas (257.500 kilómetros). Otro punto curioso es que se realizan turnos de prueba de 24 horas ininterrumpidas, tras cada cuál se llevan a cabo múltiples inspecciones para comprobar que todo está bien y qué fallos han podido tener lugar.








