Hace unos meses trascendió la noticia de que habían robado un Koenigsegg muy exclusivo al expiloto de Fórmula 1, Adrian Sutil. Se trata de un hiperdeportivo valorado en unos 20 millones y, según las primeras informaciones en aquel momento, parecía que detrás del robo estaba el Grupo Wager. El caso escaló a nivel internacional y hasta Interpol se involucró en la búsqueda del vehículo a través de Europa del Este y Rusia. Pues la realidad era mucho menos dramática y ya se ha resuelto. Ya han encontrado el Koenigsegg One:1 supuestamente robado de Sutil.
Se trata del chasis número 7108 y se cree que es el mismo que se dio por robado. Lo que lo hace tan especial es su configuración tan peculiar: tiene una carrocería íntegramente de carbono visto con detalles en color rosa China Pink, llantas Aircore de fibra de carbono y las iniciales ‘JC’ en el lateral del capó motor. Monta un V8 biturbo de 5.0 litros con 1.360 CV y declara un peso de 1.360 kg, es decir, tiene una relación peso-potencia de 1:1, de ahí su nombre One:1. Se presentó en el Salón de Ginebra de 2014 y sólo se fabricaron siete unidades, incluyendo el prototipo de desarrollo.
Desvelado el misterio del Koenigsegg One:1 robado
Parece que el coche nunca fue robado y que tampoco pertenecía al expiloto alemán, de origen uruguayo. El 23 de marzo, el diario alemán Bild informó que había encontrado el supuesto One:1 sustraído, aparcado en Múnich, pero que nunca había sido robado. El coche había sido confiscado por la Oficina Estatal de Investigación Criminal de Baden-Württemberg (LKA) y devuelto a su propietario, la empresa de leasing AIL Leasing.
Según el Egg Registry, la base de datos que documenta todos los modelos de Koenigsegg, el vehículo tenía un historial bastante confuso. En los últimos años, se vinculó con Adrian Sutil. En algunas ocasiones se le vio conduciéndolo, al menos era una unidad que parecía ser la misma, especialmente en Mónaco, el mismo lugar donde el registro de la marca dice que el One:1 pasa sus veranos.
La historia del Koenigsegg One:1 es un poco rocambolesca, pero se resume así: el vehículo se creyó que había sido robado. El medio Auto Motor und Sport informó que vio el coche en Grünwald, cerca de Múnich, y comprobó su número de bastidor para verificar que era el 7108. Sin embargo, la documentación no apunta a Sutil como propietario, sino a la empresa Pace Cars International GmbH, filial de Markur Esser Automotive, distribuidor de Koenigsegg en Alemania.
Parece que el hiperdeportivo se financió a través de una operación de sale and lease back con la compañía AIL Leasing. El Koenigsegg One:1 supuestamente robado se subasta ahora en RM Sotheby’s y, según el listado, se entregó nuevo el 4 de abril de 2015 a través de Esser Automotive. Primero se registró a nombre de una empresa alemana con sede en Hilden y luego pasó a Pace Cars International, con sede en Düsseldorf. En julio de 2022, regresó nuevamente a Esser Automotive.