Aunque nació en Casablanca, uno de los mejores diseñadores de la Historia se siente español. Quizá por eso, por la emoción "latina" que le viene de su madre, Frank Stephenson pudo salvar los muebles colocando dos latas de Budweiser para simular los escapes del nuevo Mini.
Así lo recoge Carlos Figueras, director de la edición argentina de Auto Test, que, como nosotros, pensaba que la anécdota se dio con dos latas de Coca-Cola.
Como publica la web del país sudamericano, Stephenson responde: "Te cuento. Habíamos trabajado contrarreloj para presentar el nuevo Mini, pero ante el comentario de los encargados de dar el visto bueno final descubrimos que nos habíamos olvidado de los escapes", expresa el diseñador del enorme alerón (prueba) Ford Escort RS Cosworth y del coche que lo porta.
"Uno de mis colaboradores, que era un gran bebedor de cerveza y fanático de la Budweiser, ante mi sorpresa y asombro, comentó muy suelto de cuerpo que volviesen en media hora para que los escapes estuvieran colocados", añade Frank.
"Dicho esto cortó las tapas de dos latas de cerveza, las pintó con un spray símil cromo y las colocó en el centro del sector trasero del molde arcilla debajo del paragolpes", finaliza la anécdota el también diseñador del Fiat 500 moderno o del Maserati MC12.
"Esa es la verdadera historia y así fue como los escapes de los primeros Mini, si se los observa detenidamente, se asemejan a dos latas de gaseosa o en este caso… de cerveza", puntualiza.
Y es que no es la primera vez que algunos elementos o los propios coches nacen de ideas rápidas, como el McLaren F1, concebido en una servilleta en el aeropuerto de Milán, mismo elemento que utilizó Alec Issigonis para plasmar el Mini clásico o el Ineos Grenadier, que surgió en el número 18 de Wilton Row, el pub del que toma su nombre.
Por cierto, por aquí te dejo unas cuantas pruebas de MINI, incluido el clásico.
* Imagen de portada hecha con IA.