Existen una serie de coches sleepers clásicos que, a pesar de los años que tienen a sus espaldas y de su antigüedad, todavía continúan teniendo unas prestaciones que podrían superar a más de un deportivo de la actualidad. En esta lista repasamos algunos de esos modelos. Vehículos acerca de los que jamás pensarías que llevan lo que llevan bajo el capó... a no ser que ya sepas sobre ellos:

BMW M5

El E28 fue la primera generación que vio la luz del (prueba) BMW M5. Un superdeportivo encerrado en el cuerpo de una berlina que ahora es conocido por todo el mundo, si bien en su momento era claramente uno de los coches sleepers clásicos. Bueno, clásico es ahora. Dejémoslo en sleeper.

Estaba propulsado por un motor de seis cilindros en línea de 3,5 litros de cilindrada que entregaba casi 300 CV, el cual le llevaba hasta los 100 km/h desde parado en tan solo 6,5 segundos. No en vano, su relación entre peso y potencia rondaba los 5 kg por CV, una barbaridadAudi RS2 Avant

El (prueba) Audi RS2 Avant es uno de los coches familiares más sorprendentes que se han fabricado jamás por su deportividad. Fue el primero de la saga de los RS, ahora símbolo de radicalidad dentro de la firma de Ingolstadt. De hecho, muchos de sus elementos son originarios de Porsche.

Por ejemplo, el sistema de frenos, las llantas o los espejos proceden de la compañía de Stuttgart. Audi declaró que puede acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,3 segundos y superar holgadamente los 250 km/h de velocidad punta. Unas cifras de referencia en la década de los '90.

Volvo V70 R

La primera generación del V70 R fue lanzada por Volvo a mediados de la década de los '90, y duró hasta principios del presente siglo. Un modelo familiar que escondía bajo sus entrañas un motor de 2,4 litros de cilindrada y cinco cilindros, y con varias opciones de configuración.

Por ejemplo, se podía elegir entre una tracción delantera o total, mientras que el cambio podía ser manual o automático. Contaba con una suspensión más firme y una altura rebajada en relación al modelo estándar, y su potencia rondaba los 270 CV. ¿El resultado? De 0 a 100 km/h en 7,4 segundos.

Mercedes Clase E 500 AMG

Todos conocemos cómo se las gasta AMG (ahora Mercedes-AMG) en colaboración con la firma alemana, a quien pertenece ahora mismo. Así, a principios de la década de los años '90 produjo una versión de alto rendimiento de la aparentemente sobria berlina W124.

Gracias a una colaboración con Porsche calzó en su vano motor un bloque atmosférico V8 de 5,0 litros con más de 300 CV de potencia, lo que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 6,1 segundos. Durante su vida útil se llegaron a producir casi 10.500 unidades.

Lotus Carlton

Hace ya unos cuantos lustros, Opel tuvo en su gama una berlina que, hasta cierto punto, podía considerarse premium por calidades y precio. Se llamaba Omega. Pero no hay demasiada gente que sepa que ese sedán tuvo una versión desarrollada por Lotus, denominada Lotus Carlton.

Estuvo en producción durante un par de años a principios de los '90, y la compañía tuvo la feliz idea de fabricar algo menos de 1.000 ejemplares de un coche muy radical. Su motor sobrealimentado de seis cilindros y 3,6 litros entregaba más de 350 CV, lo que le permitía rozar los 300 km/h de velocidad punta y alcanzar los 100 km/h desde 0 en 5,1 segundos.

Volkswagen Corrado VR6

El Corrado era un coupé al que la marca de Wolfsburgo había basado, en gran medida, en el incombustible (prueba) Volkswagen Golf. En el año 1992 llegó a los concesionarios una versión muy picante llamada VR6, que a día de hoy se ha convertido en toda una rareza la mar de cotizada.

A pesar de no ser considerado un vehículo muy premium, sí que es uno de los coches sleepers clásicos que debemos tener en cuenta. Su motor erogaba una cifra cercana a los 200 CV y llegaba hasta los 100 km/h desde parado en 6,7 segundos. Además, incorporaba un alerón retráctil.

BMW M3 E30

Cerramos esta lista de coches sleepers clásicos igual que comenzamos con ella: con un BMW. Ahora bien, estamos hablando del mítico (prueba) BMW M3 E30. La primera iteración se produjo entre mediados de los '80 y principios de los '90.

Originalmente fue creado para cumplir las homologaciones del Grupo A, y sus más de 10.000 ejemplares vendidos le convirtieron en uno de los vehículos de este tipo más exitosos de todos los tiempos. Contaba con un motor de 2,3 litros y unos 200 CV... para mover 1.200 kg de peso. Aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos.