Estamos acostumbrados, cada vez más, a la potencia. Ya no solo en los superdeportivos, sino también en hot-hatches o en urbanos que llegan a los 200 CV, como el (prueba) Fiesta ST o el Polo GTI. Sin embargo, también han existido varios coches con motor de Fórmula 1. Eso son ya palabras mayores. Mecánicas que ofrecen un rendimiento fuera de lo común y que convierten a cualquier modelo en una pieza de coleccionista.
Renault Espace F1
De entre todos los coches con motor de Fórmula 1 de esta lista, quizá el Renault Espace F1 sea el más sorprendente. Fue desarrollado en colaboración con Mazda y bajo el capó esconde un motor V10 de 820 CV. Gracias a la utilización masiva del carbono, puede llegar a los 312 km/h de velocidad punta y acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos.
Ferrari F50
Nacido para celebrar el 50 aniversario de la firma del Cavallino Rampante, el Ferrari F50 es lo más parecido a un coche de Fórmula 1 que la compañía de Maranello ha puesto a la venta. El gran culpable es su motor V12 de 4,7 litros y más de 500 CV de potencia que derivó del usado por Ferrari en Fórmula 1 en 1989. Solo se construyeron 349 unidades.
Porsche Carrera GT
El Porsche Carrera GT aprovechó un mal momento para su propio beneficio. La marca desarrolló un motor V12 de Fórmula 1 para Footwork Arrows pero el proyecto no salió bien. A mitad de temporada la mecánica pasó a ser de Cosworth y sobre esa base Porsche construyó un V10 para la temporada siguiente que no se usó nunca. Y en 2004 llegó el Carrera GT con él.
Mercedes-AMG Project ONE
Desde que comenzó la era híbrida de la Fórmula 1, Mercedes ha tenido un éxito indiscutible. Quizá por eso decidió sacar el Mercedes-AMG Project ONE, un hiperdeportivo con un sistema de propulsión híbrido de competición formado por un bloque V6 de 1,6 litros y cuatro motores eléctricos.
Alfa Romeo 164 ProCar
Poco tiene que ver el Alfa 164 con los diseños de los coches de hoy en día. Cuadrado y poco aerodinámico. Pero el Alfa Romeo 164 ProCar, por motor, no tiene nada que envidiarle a nadie. Nació para competir en la Fórmula S y contaba con un propulsor V10 con más de 600 CV. Aceleraba de 0 a 100 km/h en menos de 2,5 segundos.
Ford Transit Supervan
El Ford Transit Supervan también fue uno de los coches con motor de Fórmula 1, tanto en su segunda versión como en la tercera. La segunda generación contaba con un Cosworth V8 de 3,9 litros y 600 CV, mientras que la tercera incorporaba igualmente un V8, pero en este caso con 3,5 litros de cilindrada que rendía 730 CV... a 13.000 rpm.
BMW M5
El motor del BMW M5 E60 surgió de la última etapa de la firma de Múnich en Fórmula 1. Un propulsor V10 con 507 CV de potencia y un sonido espectacular. Su velocidad máxima era de 250 km/ y alcanzaba los 100 km/h desde parado en unos 4,5 segundos. Uno de los más atractivos ejemplos de coches con motor de Fórmula 1.
Ferrari Dino 206 GT
El caso del Ferrari Dino 206 GT es algo especial. No es estrictamente uno de los coches con motor de Fórmula 1... pero sí de Fórmula 2. Su propulsor fue utilizado en la temporada de 1968 por pilotos como Jackie Ickx, Chris Amon o Derek Bell. Un bloque V6 de 2,0 litros con unos 180 CV de potencia.
Yamaha OX-11
Yamaha ejerció de fabricante y suministrador de motores para varias marcas en los '80 y los '90. Su experiencia le permitió fabricar el OX99 de 3,5 litros, un bloque V12 que se acabó usando en el Yamaha OX-11. Un coche que destacaba por su bajo peso y por rendir 400 CV de potencia, pero cuya producción se acabó desechando por la nula viabilidad económica.