A finales de octubre de 2022, Ford anunciaba el adiós del Fiesta tras 46 años, ocho generaciones y más de 18 millones de unidades producidas. La traumática marcha del Fiesta tuvo lugar con el cese de producción en junio de 2023 y, desde entonces, la compañía ha estado vendiendo las unidades en stock que quedaban del modelo urbano y reconduciendo a los clientes tradicionales del Fiesta hacia el Ford Puma (prueba), que es el actual vehículo de acceso a marca.

Sin embargo, Ford no cerró la puerta del todo al regreso del Fiesta, aunque éste, de acabar volviendo, lo haría como un coche eléctrico puro. Esto nos trae de nuevo al presente para descubrir la clave que podría salvar a Ford, una plataforma que ha sido desarrollada por un ex ingeniero de Tesla y que sería la razón principal para devolver a la vida al Fiesta y al Focus (el compacto aún se vende, pero su cese de producción está programado para 2025).

Una nueva plataforma, clave en el futuro de Ford

En una entrevista reciente concedida a Autocar, Marin Gjaja, director de operaciones de la división Model E de Ford dijo que esta nueva plataforma, denominada ‘Skunkworks’, respaldará a los vehículos eléctricos posicionados bajo el Mustang Mach-E, el Explorer y el nuevo Ford Capri, enfocándose así en coches más pequeños y económicos, lo que ha llevado a Ford ha poner el foco en la asequibilidad de su gama de productos.

“Si analizamos nuestra oferta a nivel mundial, en este momento no tenemos mucho en el segmento asequible. La clave para nosotros es ser asequibles, diferenciados y rentables”, afirmó. “Durante demasiado tiempo nos mantuvimos en el segmento asequible, ya sea en el punto de equilibrio o perdiendo dinero”.

“No hay duda de que, si queremos ser una verdadera marca de masas, queremos que la gente pase a un vehículo como el Explorer, pero, ¿por dónde empezar? Eso es lo que estamos haciendo en Estados Unidos con una plataforma asequible, y no hay ninguna razón por la que esa plataforma no pueda crear productos también para Europa”, señala Gjaja.

La nueva plataforma ‘Skunkworks’ de Ford será la base sobre la cual se construirá el sustituto del actual Ford Puma. El SUV urbano será eléctrico y servirá como reemplazo de la variante eléctrica del Puma actual, que está programada para llegar al mercado a finales de año. Según el director de operaciones de Ford Model E, el primer automóvil basado en esta nueva plataforma se lanzará primero en Estados Unidos y llegará a “finales de 2026 o principios de 2027”.

Desarrollada por un ex ingeniero de Tesla

La nueva arquitectura de Ford está siendo desarrollada por Alan Clarke, un ex ingeniero de Tesla que trabajó en el diseño de vehículos eléctricos rentables en la compañía de Elon Musk. “Llegó a Ford hace un par de años y está intentando construir la plataforma más eficiente para vehículos eléctricos del planeta. Ese es el objetivo”, explica Gjaja.

Según ha podido averiguar Autocar, en el equipo actual trabajan 300 personas, entre las que figuran ingenieros de Tesla, Rivian y Apple, así como expertos en aerodinámica de la Fórmula 1.

La perspectiva de otros modelos es teórica por el momento, pero los comentarios de Gjaja sobre la asequibilidad brindan esperanza y expectativa de que el Puma no será el único Ford por debajo del Explorer. Esto apunta al regreso del Fiesta y el Focus, o al menos, a sucesores que ocupen este lugar en la gama de productos del fabricante del óvalo azul.

“Tenemos la sensación de que con el tiempo la adopción de vehículos eléctricos se hará cada vez más frecuente en modelos más pequeños”, predijo el director de operaciones de Ford Model E. “Ahí es donde se verá la mayor aceleración porque es el grupo que será más sensible a los costes del combustible, porque cuanto más asequible es el vehículo, por lo general, más se centra el conductor en el coste y no tiene tanta emoción asociada con el tamaño del coche o lo lujoso que sea”.

El proyecto ‘Skunkworks’ hará uso de la tecnología de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), que tienen un menor coste y que se está volviendo dominante en el campo del automóvil eléctrico. “Es una tecnología mucho más asequible y también muy duradera”, señala el directivo, quien también afirma que esta batería “es mucho más duradera y puede soportar probablemente cinco veces más ciclos de trabajo. Estas baterías son básicamente indestructibles”.