Elon Musk lleva meses aplicando una agresiva estrategia de bajada de precios en los productos de Tesla. Esto ha permitido que hoy puedas comprar un Tesla Model 3 (prueba) nuevo en España desde 39.990 euros, o un Tesla Model Y (prueba) por 42.990 euros, cifras en ambos casos sin tener en cuentas las ayudas del Plan MOVES III, que siguen en vigor hasta el próximo 31 de julio.
El objetivo con esta estrategia de precios es impulsar la demanda de los coches eléctricos de la marca sacrificando la rentabilidad. De este modo, la compañía norteamericana puede hacer frente a la enorme competencia que llega desde China, donde los fabricantes están introduciendo vehículos eléctricos cada vez más económicos que ponen en jaque a las marcas tradicionales y también a Tesla.
Tavares alerta de “carrera hacia el fondo” si se bajan los precios de los coches eléctricos sin tener en cuenta los costes
Ante este escenario, el Carlos Tavares, CEO de Stellantis, ha advertido de “baño de sangre” si las marcas siguen la estrategia de bajada de precios de Tesla en su oferta de coches eléctricos. El ejecutivo auguró una “carrera hacia el fondo” entre los fabricantes de vehículos eléctricos después de que Ford anunciara que recortaría la producción y despediría a los trabajadores de la fábrica donde se ensambla el Ford F-150 Lightning (prueba) tras la caída en la demanda de vehículos enchufables.
“Si reduce los precios sin tener en cuenta la realidad de sus costes, tendrá un baño de sangre. Estoy tratando de evitar una carrera hacia el fondo”, dijo Tavares en un evento en Ámsterdam el viernes pasado. “Conozco una empresa que ha reducido brutalmente los precios y su rentabilidad se ha derrumbado”, aseguró el CEO de Stellantis sin mencionar a Tesla ni a Elon Musk.
La desaceleración del mercado del automóvil eléctrico
Esto coincide con la información de que los márgenes de beneficio de Tesla disminuyeron más del 40% en 2023, según el informe de ganancias del tercer trimestre del año pasado. Al mismo tiempo, esto ha tenido un efecto negativo en la cotización de las acciones del fabricante en bolsa, que ha perdido 80.000 millones de dólares de su valor (el 12%) por sus previsiones de ralentización en el crecimiento.
Los comentarios de Tavares coinciden, a su vez, con la desaceleración del mercado de vehículos eléctricos que está obligando a los fabricantes a retirar sus inversiones para el desarrollo de esta nueva tecnología. Ford ha admitido que está perdiendo dinero, alrededor de 4.500 millones de dólares, con su línea de coches eléctricos, mientras que General Motors rebajó sus expectativas para cumplir con sus ambiciosos objetivos de electrificación.
Stellantis anunció a principios de este mes que reducirá sus costes operativos cerrando fábricas y despidiendo a unos 1.350 trabajadores. “Cuando se hace eso, las cosas se vuelven muy difíciles en el futuro”, afirmó Tavares.