Nos remontamos a la mitad del pasado siglo XX para conocer más acerca del Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’. El coche aterrizó en el icónico circuito de La Sarthe en la edición de 1950 de las 24 Horas de Le Mans, después de que el Automobile Club de l’Ouest (ACO), el organizador de la carrera de resistencia más famosa del mundo, animara a los equipos estadounidenses a participar con coches americanos, ya que su presencia ayudaba a aumentar la popularidad de la prueba.

Mercedes 300 SEL 6.8 AMG: el origen de AMG deslumbrando en Spa

El equipo B.S. Cunningham, liderado por el propio Briggs Cunningham, llegaría a Le Mans con dos Cadillac. El primero, apodado ‘Petit Pataud’, lucía la carrocería de serie de un Coupé DeVille de la época; mientras que el segundo recibía el sobrenombre de ‘Le Monstre’ (el monstruo en francés) por su característico diseño. Aún así, los dos Cadillac tuvieron una gran actuación durante la carrera, aunque de eso hablaremos un poco más tarde.

Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ (1950): un monstruo americano en Le Mans

El reglamento de Le Mans permitía a los equipos y fabricantes realizar algunas modificaciones en los coches, aunque el chasis, el motor y el tren de rodaje debían ser los originales. Así, los dos vehículos fueron enviados a Frick-Tappett Motors en Long Island (Nueva York, Estados Unidos) para realizar algunos ajustes. Entre las modificaciones implementadas se encontraba mejorar los frenos para aumentar su fiabilidad o un nuevo depósito de combustible.

Sin embargo, la modificación más importante tuvo lugar en el Cadillac DeVille que fue inscrito en la carrera con el dorsal número 2. Su carrocería original de líneas redondeadas y elegantes, característica en los sedanes de lujo americanos de la época, fue reemplazada por un cuerpo hecho a medida y enfocado en obtener el máximo rendimiento aerodinámico. Se dejó de lado el apartado estético y se instó a mejorar el flujo de aire para aumentar las prestaciones en carrera.

La aerodinámica, la gran baza de B.S. Cunningham

Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ 1950
Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ – David Merrett | Wikimedia Creative Commons (CC BY 2.0)

El frontal, plano, lucía los faros redondos originales. En el centro, una gran entrada de aire dividida en tres secciones tenía fines de refrigeración. Sobre el capó, otra entrada de aire, en este caso para el filtro y, justo detrás, dos pequeños parabrisas separados que recuerdan a las clásicas Barchettas de la época. Los laterales eran completamente rectos y planos, sin forma aparente, mientras que la zaga continuaba con una gran joroba situada detrás del asiento del conductor y una línea descendente que terminaba abruptamente en otra sección rectangular de la carrocería.

La carrocería se fabricó con paneles de metal remachados entre sí y visibles desde el exterior. Sus formas y elaboración recuerdan al fuselaje de un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial, mientras que el detalle del sistema de escape lateral enrasado es, simplemente, espectacular. Como te decía, la carrocería fue diseñada por Grumann Aircraft y estaba inspirada en el mundo de la aeronáutica. Por supuesto, no tenía techo, el interior era muy espartano, con un volante de gran diámetro, y la carrocería, al igual que la del ‘Petit Pataud’, estaba terminada en blanco y negro con la bandera de Estados Unidos sobre el capó.

Más rápido que el Coupé DeVille

Cadillac Series 61 ‘Petit Pataud’ 1950
Cadillac Series 61 ‘Petit Pataud’ | GM Heritage

El Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ estaba impulsado por un motor V8 a 90 grados con 5.4 litros de capacidad y una potencia de 160 CV que desarrollaba a 3.800 rpm. A pesar de compartir el motor y el tren motriz con su hermano, el ‘Petit Pataud’, su velocidad máxima se cifró en 210 km/h, o lo que es lo mismo, 20 km/h más rápido. Esto era posible gracias al trabajo realizado en el apartado aerodinámico, lo que llevó a los ingenieros de Grumann a probar un modelo a escala del ‘Le Monstre’ en el túnel de viento que generalmente utilizaban para evaluar el rendimiento de pequeños aviones fumigadores y de vuelo lento.

La carrocería del Cadillac ‘Le Monstre’ estaba tan modificada que los oficiales de Le Mans pasaron horas examinándolo para asegurarse de que el chasis era original. El motor también era el de serie, a excepción de los cinco carburadores instalados, por lo que obtuvo el visto bueno para formar parte en las 24 Horas de Le Mans de 1950. El enorme Cadillac con forma de barcaza recibió el dorsal número 2, mientras que el elegante Coupé DeVille iba a continuación con el dorsal 3.

El día de la carrera

Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ 1950
Cadillac Series 61 ‘Le Monstre’ | GM Heritage

Cuando el Cadillac modificado apareció en Le Mans, los autóctonos pronto lo bautizaron como ‘Le Monstre’. Los miembros del equipo B.S. Cunningham imprimieron este nombre en el frontal del coche. A los mandos, el propio Briggs Cunningham y Phil Walters, quienes sufrieron un ligero percance en los primeros compases de la carrera. El Cadillac Series 61 quedó varado en un talud de arena después de que Cunningham perdiera el control del coche en la famosa curva Mulsanne.

BMW V12 LMR: la última victoria del siglo en Le Mans

Esto le costó 20 minutos al equipo y quedar relegado hasta la 35ª posición en carrera, ya que Cunningham tuvo que cavar con una pequeña pala para rescatar el coche de su trampa de arena. Más tarde, un fallo con la caja de cambios, que le impedía utilizar la primera y segunda velocidad, le obstaculizó para lograr un mejor resultado. A pesar de los inconvenientes, ‘Le Monstre’ logró remontar y cruzar la línea de meta 24 largas horas después en 11ª posición. En cuanto a su compañero de equipo, el ‘Petit Pataud’ acabó justo delante, en 10ª posición de la general.

Cadillac Series 61 ‘Petit Pataud’ 1950
Cadillac Series 61 ‘Petit Pataud’ – JOHN LLOYD | Wikimedia Creative Commons (CC BY 2.0)

El público disfrutó de la actuación de los enormes y extraños coches de carreras estadounidenses en Le Mans y la prensa alabó a los pilotos por su “habilidad, deportividad y buen humor”. Ahora, ambos vehículos permanecen en Florida, en las dependencias del Revs Institute for Automotive Research como parte de la Colección Collier.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.