Ryuta Kawashima es un reputado catedrático e investigador japonés. Quizás no sepas quién es, pero es la persona detrás de Brain Age de Nintendo, un videojuego de lógica y puzles. Ahora, ha dirigido un estudio que revela que conducir un coche con cambio manual activa una importante región del cerebro que los cambios automáticos no pueden.

Kawashima ha dirigido una investigación de neuroimagen en el Instituto de Desarrollo, Envejecimiento y Cáncer de la Universidad de Tohoku, en la isla japonesa de Honshu. Según indica el medio Best Car, el estudio reveló que la secuencia física de conducir un coche con transmisión manual activa la corteza prefrontal, la región encargada de la memoria, la atención y la toma de decisiones.

Conducir un coche con cambio manual activa una importante región del cerebro

Conducir coche con cambio manual activa una importante región del cerebro

Leer la velocidad del tráfico, pisar el embrague, seleccionar una marcha manualmente y dosificar el acelerador ocurren simultáneamente, y mantener la coordinación de estas acciones exige un nivel de concentración que mantiene la atención del conductor en todo momento.

Super Shift, el cambio manual de ocho velocidades y dos palancas que ideó Mitsubishi en los años 70 para ahorrar gasolina

En un país que envejece tan rápidamente como Japón, exigirle al cerebro que procese toda esa información a diario funciona como un ejercicio suave que, de otro modo, evitaría. Estimular las vías neuronales ayuda a preservar la función cognitiva de una manera que viajar pasivamente en un vehículo automático o semiautónomo no puede igualar.

Una especie en extinción

A pesar de sus ventajas, los coches con cambio manual tradicional son mucho menos populares que los automáticos en Japón. De hecho, apenas representan entre el 1 y el 2% de las ventas de vehículos nuevos en el país oriental, una cifra ínfima que deja claro el dominio de los automáticos. El pedal del embrague se conserva en vehículos económicos como los kei cars, pero poco más.

Lamentablemente, la tendencia general ya ha evolucionado. El Toyota Corolla y el Honda Civic (prueba) sólo se ofrecen con transmisión CVT debido a sus sistemas de propulsión híbridos, dejando las versiones deportivas como las únicas excepciones. Incluso el nuevo Honda Prelude (prueba), un cupé con cierta reputación deportiva que sólo está disponible con transmisión automática e intenta disimular esta carencia con un cambio manual simulado.

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