Muchos aficionados al motor sueñan con tener un Ferrari. Probablemente, también era el sueño de Richard Papazian, un empresario canadiense que acudió a un concesionario de la compañía en Quebec, pero el sueño de convirtió en pesadilla. Al final, ha demandado a Ferrari después de sufrir quemaduras graves durante la visita por una negligencia.
Los hechos ocurrieron el pasado 7 de agosto de 2024. Según informa el Journal de Montréal, Papazian acudió a Ferrari Quebec para negociar la compra de un modelo del Cavallino y, durante la visita, un vendedor del concesionario intentó arrancar un Ferrari 360 Modena que estaba alrededor y escupió una llamarada de fuego por un problema, provocando quemaduras graves al empresario que, en ese momento, se encontraba cerca del vehículo.
Demanda a Ferrari por negligencia
Papazian, presidente de JRP Investments, buscaba coches de colección y negociaba un posible intercambio que involucraba un Ferrari 296 GTS. Según documentos legales reportados por Journal de Montréal y CTV News, un representante de ventas intentó varias veces arrancar un Ferrari 360 de 2004, propiedad del coleccionista de Montreal Luc Poirier.
Pero, según se explica en la demanda, semanas antes otro empleado del concesionario había retirado componentes críticos del sistema de combustible del coche, incluyendo el riel de combustible y los inyectores, sin avisar al personal de que no se podía arrancar el coche. La demanda alega que los repetidos intentos de arranque provocaron que la gasolina y los vapores se derramaran en el compartimento del motor, encendiéndose finalmente y envolviendo a Papazian en llamas mientras permanecía de pie junto al coche.
Quemaduras en más del 56% de su cuerpo
Parece que el empresario resbaló sobre el combustible que cubría el suelo y cayó al intentar escapar. Sufrió quemaduras en más del 56% de su cuerpo y fue trasladado al hospital en estado crítico. Según informes, los médicos temían por su vida y lo pusieron en coma inducido médicamente durante más de un mes, pero finalmente regresó a casa aproximadamente 120 días después de extensas cirugías, injertos de piel y rehabilitación.
La demanda acusa al concesionario y a sus empleados y ejecutivos de negligencia grave y conducta imprudente. Además, Papazian afirma que el concesionario aún no le ha reembolsado el depósito de 20.000 dólares que había hecho en otro Ferrari antes del incidente.









