A primera vista, seguro que estás pensando que el coche de las imágenes es un SEAT Toledo de la primera generación, lanzada en 1991. Sin embargo, en absoluto es un coche español, aunque guarde relación. Se trata del Chery A11 (Fulwin), una berlina compacta que podemos definir como el SEAT Toledo chino. Como los Nanjing Eagle y Soyat, los Seat Ibiza de primera generación vendidos en China.
Coincidiendo con la llegada de Chery a España, es buen momento para recordar los primeros lazos entre el gigante de la automoción china y nuestro país. Para ello, nos remontamos a los años 90. En aquella época, la industria del automóvil china no se parecía en nada a la actual. Al mismo tiempo, las marcas europeas comenzaban a desembarcar en el gigante chino.
El acuerdo con Volkswagen

Este fue el caso de Volkswagen, que firmó una joint venture con el Grupo FAW, creando FAW Volkswagen. En este momento, emerge con fuerza la figura del ingeniero chino Yin Tongyao, elegido por el gobierno de Wuhu para desarrollar un vehículo de producción local que daría comienzo a la historia de Chery. Se puso manos a la obra con varios tratos secretos con los proveedores de FAW-VW para crear el primer modelo.
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Inicialmente, el acuerdo con Volkswagen contemplaba exclusividad con la firma de Wolfsburgo y casi acabó este movimiento en los tribunales, pero finalmente se llegó a un entendimiento entre ambas partes.
Nace el Chery A11, el SEAT Toledo chino

En 1999, la compañía china firmó un acuerdo con SEAT para utilizar el Toledo, cuya primera generación se sustituía por una segunda más avanzada que mejoraba a la anterior en todos los aspectos. Sin embargo, en los contratos se incluían los planos y los instrumentos de producción del SEAT Toledo Mk1, pero no los motores, lo que obligó a Tongyao a buscar alternativas y las encontró en Reino Unido, concretamente, en Ford.
El motor elegido fue el CVH de cuatro cilindros y 1.6 litros con 85 CV que utilizaba la marca del óvalo en el Fiesta, el Escort y el Orion. Este propulsor, unido a una caja de cambios manual de cinco relaciones, fue el que impulsó el SEAT Toledo chino, , bautizado con el nombre Chery A11, aunque también se le conoció como Fengyun y Fulwin.

Estéticamente, el Toledo chino era prácticamente idéntico al español en su primera versión. La primera unidad salió de la fábrica en 1999 y sus líneas e interior eran calcados, aunque había algunas diferencias en zonas como la calandra.
El Chery A11 inició su comercialización como un rival de la versión del Volkswagen Jetta que fabricaba la compañía conjunta en China, pero a un precio claramente inferior. Curiosamente, en 2007, la Unión Europea acordó la importación del Fulwin a algunos mercados comunitarios como vehículo asequible, pese a que los resultados en las pruebas de choque fueron desastrosos.









