El robo de coches suele tener como fin dos objetivos principales. Una opción es despiezarlos, lo que permite sacar rédito económico por partes, así como conseguir que el coche desaparezca como tal. La otra es venderlos como si fueran legales en otros mercados. A esto último se dedicaba una banda que sustraía vehículos en Alemania y luego los vendía en España.
La Guardia Civil ha llevado a cabo la operación COMPLUTUM CAR que se ha saldado con la detención de 10 miembros de una organización delictiva y con la intervención de 9 automóviles, 8 en nuestro país y el restante en Alemania.
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La banda se dedicaba al robo de vehículos en países europeos, que luego trasladaban a España donde los matriculaban con documentación falsa para después venderlos como si fueran legales.

La organización criminal se centraba en diferentes marcas y modelos de alta gama. Una vez los localizaban y los tenían en su poder, falsificaban la documentación que aportaban para que no hubiera problemas al venderlos. tener ningún problema a la hora de adquirirlos.
En la operación se han recuperado nueve vehículos de gama alta, documentos falsificados y material para llevar a cabo la falsificación. Además, también se han conseguido 23.000 euros en metálico que había conseguido con las ventas de vehículos sustraídos. Según la investigación, los delitos cometidos habrían reportado un beneficio económico de más de 1,7 millones de euros a la organización.
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A los detenidos se le imputan diversos cargos: delito de falsedad documental, receptación, estafa, simulación de delito, contra la seguridad vial y pertenencia a organización criminal.
La investigación se inició hace más de un año, cuando se detectó la actividad de un grupo criminal que adquiría de manera ilegal vehículos en Alemania y los matriculaba en España, pasando la inspección técnica previa con documentación falsa para obtener la correspondiente tarjeta de ITV.
La operación ha sido desarrollada por el Grupo Central de Investigación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, en colaboración con EUROPOL y la BKA alemana coordinados por la Unidad Técnica de Policía Judicial (Grupo de Patrimonio-Sección de Vehículos) y dirigida por el Juzgado de Instrucción número uno de los de Alcalá de Henares (Madrid).









