Las predicciones para 2022 están a la orden del día. El año que acaba de comenzar empieza tan fuerte como terminó el 2021, incluyendo el hecho de estar en medio de una pandemia. Y como todo sector, el de la automoción tiene sus propias particularidades. En esta lista te contamos qué es lo que podría pasar en un futuro próximo. ¿Serán hechos agradables o desagradables?
Semiconductores

Ha sido el gran tema de este año, pero entre las predicciones para 2022 está el hecho de seguir con la escasez de suministro de semiconductores. La situación industrial sigue sin despegar, y tampoco ayuda seguir inmersos en nuevas variantes de Covid. Así que todo pinta a que habrá que seguir esperando varios meses para recibir un vehículo nuevo en la mayoría de los casos debido a la ralentización de la producción.
Precios

A lo largo de los últimos meses hemos asistido a una subida de precios sin precedentes en lo que respecta a coches nuevos. Fruto de la situación anterior de escasez, la tarifa de los vehículos a estrenar seguirá siendo bastante alta, pues hay más demanda que oferta, ya que no se fabrican los suficientes automóviles nuevos para satisfacer a todos los que quieren uno.
Ocasión

Lo malo es que esto también repercute al mercado de vehículos de ocasión. Los modelos de segunda mano también han experimentado una subida de su precio, precisamente por la misma razón: la demanda es mayor que la oferta. Además, en este caso hay que sumar otro aspecto a la ecuación, como es la inmediatez de su disposición tras la compra, lo que hace que estén todavía más caros.
Exámenes

El problema estructural de la falta de examinadores también continuará en 2022. Por dos cuestiones: no sobra personal y las bajas temporales debido a la pandemia tampoco ayudan. Todo ello unido a un ligero 'baby boom' a principios de siglo. La tormenta perfecta que ha hecho que sacarse el carnet de conducir no sea tan automático y rápido como hace varios años.
Chinos

Los fabricantes de vehículos chinos están cada vez más asentados en el viejo continente, como demostramos en nuestra prueba del DFSK 5. Los productos cada vez se adaptan más a los gustos europeos y van contando con niveles de calidad, potencia, diseño y tecnología muy aceptables por el gran público. Y no solo DFSK, sino que la gama de, por ejemplo, MG, resulta bastante sólida y convincente.
Electricidad

Las ventas de vehículos eléctricos durante el año pasado aumentaron notablemente en relación a 2020, por lo que todo hace indicar que a lo largo de este 2022 seguirán subiendo en detrimento de los coches. Cuánto más si los fabricantes están electrificando sus gamas a marchas forzadas. Por lo tanto, también es previsible que crezcan las infraestructuras para cargarlos.
Combustibles fósiles

Debido al punto anterior, y a la demonización de todo coche con un motor de combustión, la oferta de los modelos eminentemente diésel y de gasolina se reducirá. Muchos fabricantes ya han dicho, de hecho, que solo fabricarán coches electrificados dentro de muy poco. Algo lógico teniendo en cuenta las leyes y que cada vez más ciudades se sumarán a la tendencia de expulsar de sus zonas centrales a todo vehículo que no tenga etiqueta ECO o 0.
Los coches eléctricos podrían contaminar tanto como los diésel actuales
Tesla

El Cybertruck de Tesla es uno de los modelos más esperados por todos dadas sus características: promete ser un pick up al uso... pero con un diseño revolucionario y un sistema de propulsión 100% eléctrico. Sin embargo, a pesar de que su llegada estaba planificada inicialmente para finales del año que acaba de terminar, todo parece indicar que no lo veremos en la calle a lo largo de este 2022. Se hará de rogar todavía un poco más.






Siendo objetivo, de todas las predicciones, la electricidad y los combustibles fósiles los quitaría, porque el futuro no es la electricidad, la ecología sí, y cuando se habla de ecología, estaríamos hablando de biocombustibles, de cuáles está la ecoelectricidad y el diesel renovable, ya que la producción de electricidad y baterías también contamina, y ocasiones más que un auto funcionando a petróleo, además el auto eléctrico es antiguo, no es nuevo, al igual que los biocombustibles, de hecho el primer diesel funcionó con aceite de maní.