Existen una serie de modelos que pueden llegar a ser más valorados con el tiempo que en el momento de su lanzamiento. Luego hay otros que siempre han sido unos incomprendidos, incluso según han pasado los años. Y en esta lista hemos seleccionado una decena de esos coches que no se entendieron. Algunos se han revalorizado, pero otros continúan pasando desapercibido:
Renault Avantime

¿Un monovolumen coupé crossoverizado? Eso fue lo que hizo Renault a principios de la década de los años 2000 con el Avantime. Una mezcla de segmentos en un solo coche que, curiosamente, tenía su atractivo (y lo tiene). Eso sí, no triunfó entre el gran público, en parte por estar en tierra de nadie y en parte por su elevado precio y motores gastones. Apenas se matricularon 8.500 unidades.
Opel Speedster

La primera vez que vimos el Speedster de Opel fue en 1999, en el Salón de Ginebra. Sin embargo, fue un coche que no se entendió. Contaba como principal baza con un comportamiento deportivo gracias a su bajo peso, pero sus ventas cesaron en 2005 sin un sustituto definido ya que se vendió muy poco. Tenía una carrocería tipo targa poco vista en su época.
Chevrolet HHR

El Chevrolet HHR solamente estuvo a la venta dos años en Europa, en donde su diseño no concordaba con los gustos de los consumidores. En cualquier caso, tampoco se puede decir que fuera un buen coche, pues contaba con algunos condicionantes tan importantes como una mala visibilidad, una calidad de acabados muy justa o una oferta mecánica demasiado reducida.
Audi A2

Audi se lleva la palma en cuanto a coches que no se entendieron con el A2. Simplemente, fue un modelo que llegó al mercado demasiado temprano. Contaba con unas innovaciones espectaculares en materia de aprovechamiento interior, eficiencia aerodinámica y de consumo o de uso de materiales ligeros como el aluminio. A día de hoy se valora en su justa medida.
Chrysler PT Cruiser

Obra del gurú del diseño de coches Bob Lutz, el Chrysler PT Cruiser tenía la difícil tarea de recuperar la imagen retro de la marca de General Motors y convertirlo en un superventas. No obstante, únicamente fue un incomprendido en el viejo continente, ya que al otro lado del charco su producción rozó el millón y medio de unidades.
Fiat Multipla

Casi el 100% de las veces en las que se habla sobre coches feos nos acordamos de cuando Fiat puso a la venta la primera generación del Multipla. Un monovolumen muy espacioso y luminoso con seis plazas homologadas, tres delante y tres detrás. Pero como por el primer sitio por el que entra un coche a sus potenciales clientes es por los ojos, no duró mucho en el mercado.
Citroën C3 Pluriel

Los franceses de Citroën tienen un sentido muy particular de lo que es innovar en un coche, y siempre suele contar con algún modelo especial. El C3 Pluriel fue uno de ellos, ya que a su diseño extraño se le suma la rareza de poder convertir su carrocería en un urbano o en un descapotable. Al principio tuvo su público en Francia, pero lejos de sus fronteras no acabó de cuajar.
Ford Cougar

Salvo algunas excepciones puntuales como el Ford Mustang, los deportivos que más se venden en el continente europeo son los de marcas locales. Pero Ford llegó a intentarlo con el Cougar, un coupé cuyo principal defecto fue disponer de un gran motor V6 que consumía muchísimo combustible. Intentó sustituir al Probe sin éxito y estaba basado en el Ford Mondeo de la época.
Volkswagen Phaeton

El fallecido Ferdinand Piëch se empeñó en que Volkswagen tuviera una berlina de lujo. Y puede llamarse así con todas las de la ley, porque está al nivel de las coetáneas de las tres firmas alemanas premium. Sin embargo, la 'marquitis' fue una losa demasiado profunda para que pudiera triunfar. Actualmente puedes encontrar unidades de segunda mano bastante económicas de comprar, pero quizá no tanto de mantener.
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Nissan Cube

Los kei cars están a la orden del día en Japón desde hace ya muchos años. Sin embargo, cuando Nissan intentó llevar a cabo un impulso de los mismos en Europa con el Cube, aunque con características diferentes, se convirtió en uno de esos coches que no se entendieron. Principalmente no entró por los ojos a los consumidores, destacando sus formas cuadradas y una zaga con un diseño asimétrico.







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