La belleza está en los ojos del que mira. Es subjetiva, etérea, y muy pocas veces, permanente. Por suerte, en el sector del automóvil la belleza puede perdurar en el tiempo y existen algunos iconos que, para nosotros, son los 10 coches más bellos de la historia. Hay muchos, pero no están todos, y es probable incluso que eches en falta algún modelo (si es así, indícanoslo en la sección de comentarios).
Para elaborar esta lista nos hemos basado en aquellos coches que son fácilmente identificables como bellezas del mundo del automóvil. Son icónicos y casi todos reconocibles con un simple vistazo. Podíamos haber escogido modelos más elaborados y exclusivos, pero a la belleza de sus carrocerías también les hemos añadido el valor de haber significado algo para el desarrollo de la industria, o por simplemente ser un modelo representativo del sector.
Sea como fuere, aquí tienes los 10 coches más bellos de la historia (ordenados alfabéticamente).
Aston Martin DB5
Lo condujo Sean Connery en la película de 1964 de James Bond ‘Goldfinger’ y, desde entonces, es por muchos como uno de los coches más bellos de la historia. El Aston Martin DB5 se introdujo por primera vez en el mercado en el año 1963 y estuvo en producción hasta 1965, fabricando apenas algo más de 1.000 ejemplares en ese espacio de tiempo.
Este impresionante coupé porta un motor de seis cilindros en línea y 4.0 litros alimentado por carburadores. Esta mecánica se encarga de impulsar su carrocería de poco más de 4,5 metros de largo hasta los 233 km/h de velocidad máxima. En la actualidad es un objeto de colección que alcanza cantidades millonarias en las subastas de coches.
Bugatti Type 57 SC Atlantic
Diseñado por Jean Bugatti, el hijo del legendario Ettore, el Bugatti Type 57 SC Atlantic es el vehículo más caro del mundo y, también, uno de los coches más bellos jamás fabricado. Únicamente se fabricaron de forma artesanal cuatro ejemplares entre 1936 y 1938, y de ellos, tan solo sobreviven dos en la actualidad. El primero forma parte de la colección del Museo del Automóvil de Mullin en California. El segundo, es propiedad del famoso diseñador de moda Ralph Lauren.
Su lograda carrocería inspiró a Bugatti para diseñar el Veyron décadas más tarde, adoptando elementos como la parrilla o la línea que recorre longitudinalmente el techo y la cabina. El Atlantic fue equipado con un potente motor de ocho cilindros en línea y 3.3 litros capaz de entregar hasta 200 CV de potencia. Hoy, su valor es de más de 100 millones de euros, por lo que, además de bello, es especialmente caro y exclusivo.
Ferrari 250 GTO
No podía haber en esta lista un modelo de la firma de Maranello sin que fuera el Ferrari 250 GTO (prueba). Diseñado por Scaglietti y Bizzarrini, entre 1962 y 1964 se fabricaron apenas 36 unidades de este icónico Ferrari que hoy ha multiplicado su valor de forma exponencial hasta convertirse en uno de los coches más caros del mundo.
Aunque se creó para competir, el 250 GTO es una belleza con un motor V12 de 300 CV alimentados por seis carburadores Weber. Exclusividad y elegancia al más puro estilo italiano hacen del GTO uno de los coches más cotizados del planeta.
Ford Mustang
Lejos, muy lejos, de la exclusividad de los modelos anteriores se encuentra el Ford Mustang -conoce su historia-. El pony car americano lleva en el mercado de 1964, revolucionando el concepto de vehículos deportivos de precio razonable. Ford lo lanzó hace casi seis décadas y, desde entonces, ha ganado una legión de seguidores en todo mundo que sueñan con Mustang (cuyo nombre hace referencia a una raza de caballos).
Protagonista de numerosas películas y series, la primera generación del Mustang es la más representativa de todas. Se ofrecía con motores de seis y ocho cilindros en V, carrocerías Fastback (la más bonita de todas), coupé, hardtop y descapotable, e incluía numerosas versiones, como los modelos Boss 302 o el Shelby Mustang. Hoy es un icono de la cultura americana con unas proporciones atléticas y una carrocería musculosa.
Jaguar E-Type
Pocos entienden más de belleza en el sector de automóvil que Enzo Ferrari. Il Commendatore reconoció que era “el coche más bello jamás fabricado” cuando la marca británica lo lanzó en marzo de 1961 en el Salón de Ginebra. El Jaguar E-Type es una obra de arte de líneas redondeadas y aerodinámicas, pura elegancia inglesa en formato coupé y roadster.
Equipado con motores de seis cilindros en línea o con un poderoso V12, el E-Type permanecería en activo hasta el año 1975 con una producción muy cercana a las 80.000 unidades. El modelo fue evolucionando durante los 14 años de vida comercial, pero los denominados Serie 1 siguen siendo los más cotizados. De hecho, en 1996 el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) adquirió un roadster azul que forma parte de su colección permanente.
Lamborghini Miura
Ferruccio Lamborghini tenía claro cuando creó Automobili Lamborghini que su objetivo sería desbancar a Ferrari. Para ello, fue necesario construir un automóvil que fuera un auténtico deportivo y obra maestra de ingeniería. El resultado fue el Lamborghini Miura, un coche que llegaría al mercado en 1966 y del que tan solo se fabricarían 764 unidades en seis años, dando forma así al concepto de superdeportivo.
Disponible en varis versiones, todas ellas con motor V12 de aspiración natural, el Miura logró el objetivo de ser el mejor deportivo de la época y batir por el camino a su rival Ferrari. Obra del famoso diseñador Marcello Gandini, hoy una unidad en buen estado puede costar más de un millón de euros.
Mercedes-Benz 300 SL ‘Gullwing’
La precisión alemana unida a la bella más sensual de una carrocería coupé y un roadster con techo de lona. El Mercedes-Benz 300 SL (prueba) es, probablemente, el coche más bello de la década de 1950. Se lanzó en 1954 con unas impresionantes puertas de ala de gaviota (de ahí el sobre nombre ‘Gullwing’) y un potente motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros con 240 CV de potencia.
Poco después, en 1957, Mercedes accede a crear una versión descapotable ante la insistencia de sus clientes americanos. Surgiría el 300 SL Roadster, un modelo que, pese a que perdía sus puertas de gaviota por la imposibilidad técnica de portarlas, seguía siendo una auténtica belleza. Se ensamblaron algo más de 3.250 unidades del SL en sus nueve años de vida comercial y sería reinterpretado en el Mercedes SLS AMG en el año 2010.
Pegaso Z-102
De las fronteras de España salió en los ’50 uno de los 10 coches más bellos de la historia. Obra del diseñador Wilfredo Ricart y fabricado por la extinta ENASA, el Pegaso Z-102 es una auténtica obra de arte. Se presentó en París en 1951 y llegaba acompañado de motores V8 de hasta 3.2 litros con potencias que llegaban a los 280 CV en la variante con compresor. Llegó a competir en las 24 Horas de Le Mans de 1952, donde tres unidades fueron inscritas de forma oficial y una de ellas se le asignó a Paco Bultó, empresario y fundador de las marcas de motocicletas Montesa y Bultaco.
En los siete años que estuvo en activo, ENASA ensambló únicamente 86 unidades del Z-102. Su gran particularidad es que era altamente personalizable. El modelo de Pegaso se construía sobre un chasis con 30 carrozados diferentes donde elegir. El comprador, que llegaba a pagar medio millón de pesetas hace más de siete décadas, podía escoger qué motor, frenos, transmisión o carburadores equipaba su Z-102.
Porsche 911
Si existe un coche mítico entre tanta belleza, ese es el Porsche 911 -descubre su historia-. El legendario nueveonce fue creado por Ferdinand Porsche en 1963 y, desde entonces, se ha mantenido fiel a su estilo original: carrocería coupé con motor trasero bóxer y propulsión trasera. En casi seis décadas, la firma de Stuttgart ha comercializado ocho generaciones del 911 que le han permitido convertirse en el reputado fabricante de vehículos deportivos que es Porsche en la actualidad.
Es difícil escoger la generación exacta en la que el Porsche 911 alcanzó su máxima belleza. Para nosotros, este título se reparte a partes iguales entre el 964 (1989) y el 993 (1993). Y para ti, ¿cuál es el 911 más bello de la historia?
Toyota 2000GT
Cerrando la lista de los 10 coches más bellos de la historia, elegimos el que para nosotros es el coche japonés más bello jamás fabricado, el Toyota 2000GT. Creado por Satoru Nozaki en los ’60, el 2000GT vio la luz por primera vez en el Salón de Tokio de 1965. Este coupé de capó alargado e inspiración italiana estuvo en activo apenas tres años, hasta 1970, y se ensamblaron apenas 350 unidades en ese tiempo.
Todas estas unidades estaban equipadas con un motor de seis cilindros en línea y 2.0 litros de 150 CV con culatas de aluminio trabajadas por Yamaha. Nueve unidades fueron equipadas con un motor especial de 2.3 litros con 140 CV de potencia. Con el 2000GT, Toyota demostró al mundo su verdadero potencial y que era capaz de producir vehículos a la altura de los superdeportivos europeos más exclusivos del momento.
¿Crees que falta algún modelo que no hemos incluido en esta lista? Abajo tienes la sección de comentarios para hacernos sugerencias. ¡Te leemos!
Muy buena selección. Un par de BMW muy bonitos que podrían estar ahí son el 508 y la serie 6 E24.
Un saludo