Walter Röhrl y Timo Bernhard se han juntado para ponerse al volante del Porsche 911 Carrera RS 2.7. El bicampeón del mundo de rallys y el ganador de las 24 Horas de Le Mans han querido rendir un especial tributo a este modelo, el que fue por un tiempo el deportivo de producción más rápido de Alemania. Este encuentro busca conmemorar los 50 años de este modelo, y como no podía ser de otra manera lo han plasmado en vídeo.

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“De joven, era mi sueño. Estoy encantado de poder conducir hoy un coche como este”, decía Röhrl, mientras se ponía al volante del clásico. “Destacaba no solo por su éxito en los rallys, sino también por su gran versatilidad en la pista”, decía Bernhard a subirse en el deportivo. “Todas las innovaciones hicieron que el 2.7 fuera considerado un pionero en la industria del automóvil”, destacaba Walter Röhrl.

Si bien, el Porsche 911 Carrera RS 2.7 fue el primer deportivo europeo de producción que tuvo de fábrica un splitter delantero y un alerón trasero, este último elemento conocido como “Cola de Pato”. El alerón trasero permitía reducir la resistencia aerodinámica y aumentar la velocidad máxima en 4,5 km/h, un coche que actualmente se coloca como el padre de los GT3 RS, los 911 más efectivos en pista.

Y no solo pudieron disfrutar del clásico alemán. Los pilotos pudieron conducir igualmente un maravilloso Porsche 911 GT3 RS 4.0 de 2011. Hablamos del popular GT3 de la generación 997 capaz de desarrollar 500 CV, “coche maravilloso con una precisión aerodinámica perfectamente implementada”, como bien decía Röhrl. “Con el 4.0, Porsche se aseguró de que la leyenda perdurara, incluso elevándola a nuevas cotas”, decía Bernhard. “Dos coches que condujeron a innumerables victorias y son hitos en la leyenda de Porsche», concluyó Röhrl.

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