Volkswagen Polo Sprint

Muchos de estos modelos salen a la luz como prototipos, y eso precisamente es lo que le ocurrió al Volkswagen Polo Sprint allá por el año 1983. Se hizo en un contexto de desarrollo en el que la firma alemana puso a prueba diversos detalles del propio Polo con propulsores muy potentes para su época.
No en vano, esta versión montaba un bloque de cuatro cilindros en posición trasera que entregaba 156 CV. Incluso actualmente es una cifra más que respetable para un segmento B. También se jugó con la transferencia de peso, pues tanto el depósito como la rueda de repuesto se llevaron a la parte delantera. Instalaba la caja de cambios de una Transporter.








