La gran mayoría de gente, cuando se compra un coche, una de las últimas cosas en las que piensa es en que sea divertido de conducir. Que sea potente, que ofrezca buenas sensaciones. Pero a lo largo de todo el tiempo que vas a estar usando tu coche, esto se vuelve algo muy importante. Tanto como para que haya versiones divertidas de coches aburridos. Modelos que no tienen mucho que ofrecer en cuanto a emociones, pero que con unos cuantos retoques se convierten en otros. Ojo a nuestra selección:

Nissan Skyline GT-R

¿Alguna vez habías visto una versión no GT-R del Nissan Skyline? Pues existe, así que lo mejor que puedes hacer es desecharla y olvidarte de ella. Mucho mejor contar con un buen torrente de potencia debajo del capó y una configuración específica para divertirte al volante.

Hyundai Veloster N

En Europa no ha llegado a comercializarse, pero al otro lado del charco hay un Hyundai Veloster N. La variante convencional es un poco sosa, a pesar de tener un diseño asimétrico muy original, con dos puertas a un lado y una al otro. Sin embargo, este Veloster N es otra cosa.

Volkswagen Golf R

El Volkswagen Golf es un coche correctísimo: está bien hecho, ofrece un buen confort de rodadura, es tecnológico... Sin embargo, si quieres disfrutar de la conducción a su volante es prácticamente obligatorio que escojas la versión R, mucho más potente y entretenido. No te arrepentirás.

Ford Focus RS

Lo mismo que con el Golf ocurre con el Ford Focus. Un compacto con sobrados argumentos para ser un superventas, pero que cuenta con poco que decir a la hora de presumir de deportividad y diversión. A no ser que te decantes por el Ford Focus RS, una máquina de generar sonrisas.

Mitsubishi Lancer Evolution

El Mitsubishi Lancer es un coche anodino hasta decir basta. Un vehículo con el que difícilmente lograrás hacer girar cabezas. Pero con el Mitsubishi Lancer Evolution la cosa cambia completamente. Un sedán que ya es un mito de los rallyes y que te ofrecerá horas de adrenalina.

Subaru Impreza WRX STI

De nuevo un planteamiento similar al anterior. El Subaru Impreza es un coche japonés con un motor fiable como pocos. Pero que te hará sentir lo mismo un día tras otro, sin importar dónde o cuando lo conduzcas. Por suerte existe el Subaru Impreza WRX STI, una versión con extra de picante.

Abarth 595

Es más que probable que al ver el título de este artículo hayas pensado directamente en la estrecha relación que guardan Fiat y Abarth. Y es que en lo único que tienen que ver el Fiat 500 y el Abarth 595 es en su estética. El comportamiento, el sonido del motor, la potencia... ¡cómo cambia con un escorpión en el morro!

Honda Civic Type R

La aparición en esta lista del Honda Civic es un poco injusta teniendo en cuenta lo bien que se comporta la variante estándar, especialmente la de 182 CV. Sin embargo, comparar esta versión con el Type R de 320 CV es... bueno, no hay comparación posible. El Honda Civic Type R (prueba) es una bestia.

Mazda 6 MPS

Ya no se vende, pero la antigua generación del Mazda 6 se transformaba al completo cuando tenía el apellido MPS. Pasaba de ser una cómoda berlina de carácter familiar a un deportivo purasangre encerrado en el cuerpo de un sedán. Totalmente recomendable para disfrutar.