A lo largo de su existencia, a un vehículo le surgen multitud de problemas. Lo bueno es que la mayoría de ellos no tienen demasiada importancia, pero hay otros que pueden parecer no tenerla... y lo cierto es que sí. Es por eso que, a modo de aviso, en esta lista te contamos varios de los problemas peligrosos del coche que no deberías ignorar. ¿Sufres alguno? ¡Corre a solventarlo!
Avería en el motor

La luz naranja que sale en el cuadro de mandos y que ya conocemos todos significa avería en el motor, así que sí: es uno de los potenciales problemas peligrosos del coche. Es la luz más preocupante que puedes ver. De hecho, deberías ir al mecánico porque las averías de las que te puede advertir son múltiples, y algunas de ellas muy caras. La cuestión es que hasta que no lo revise un profesional no sabrás a cuánto asciende la 'broma'.
Ruidos extraños

El único ruido que debería hacer tu coche mientras circula es el del motor. O quizás algún pequeño golpe al pasar sobre un bache. Todo lo demás, especialmente los que provienen del vano motor, ya sea al ralentí o al conducir, son una fuente de preocupaciones. Normalmente suelen suponer roces anómalos entre componentes, falta de lubricación o desgaste de ciertas piezas. O todos estos fallos a la vez.
Luces

Todas las luces deben estar en perfecto estado para garantizar la visibilidad y, por ende, la seguridad. Así que si comienzan a mostrar síntomas de agotamiento, lo mejor es sustituirlas lo antes posible, ya que ir por la noche sin que funcionen bien es un peligro. Además, en caso de que parpardeen podría ser un síntoma de que la batería no está en su mejor momento.
Cambio de marchas

Si una caja de cambios manual rechina o ofrece más resistencia de lo habitual para insertar las marchas, es mala señal. Puede significar que el embrague está defectuoso, que los cojinetes están desgastados o incluso que diversos cables encargados de las conexiones no se encuentran en buen estado. En caso de que te ocurra esto, es necesario que hagas una visita al taller.
Dirección

En caso de que el volante empiece a girar solo podrías estar ante una avería en la geometría de la suspensión. Mientras tanto, si permanece girado cuando vas en línea recta se podría deber a un desgaste anormal en los neumáticos. Por otro lado, en el momento en el que el volante vibre podrías estar ante una deformación de los neumáticos, mientras que si esto solo pasa al frenar probablemente tengas que sustituir los discos de freno.
Frenos

¿El pedal de freno se muestra esponjoso cuando lo pisas? Entonces estás ante uno de los problemas peligrosos del coche a tener en cuenta. Este debería ser firme un proporcionar un recorrido lineal para modular la capacidad de frenado. Es posible que el líquido de frenos se haya mezclado con agua o que el sistema haya perdido presión a través de una junta defectuosa.
Arranque

Cuando tu coche no arranque, seguramente sea provocado por el mal estado de la batería. En el momento en el que se produce su desgaste, esta no cuenta con la suficiente energía para proporcionársela al motor y que este arranque. Así que lo mejor es sustituirla, ya que quedarte tirado en cualquier sitio sin poder mover el coche no es plato de gusto para nadie.
Refrigeración

El refrigerante es lo que mantiene tu motor funcionando a la temperatura correcta, asegurando un consumo eficiente de combustible y una entrega de potencia adecuada. El hecho de que su nivel sea bajo puede provocar un sobrecalentamiento del motor, empeorando el rendimiento y pudiendo generar averías costosas, como la rotura de la junta de culata.
Aceite

Muchas veces ocurre que la luz de fallo motor viene acompañada de otro indicador. Uno muy común es el que te advierte de que debes verificar el nivel de aceite, cuya importancia es capital para evitar fricciones dentro del propulsor y garantizar un movimiento fluido entre las piezas. El desgaste al que pueden verse sometidos los componentes si no tienen el suficiente aceite puede ser fatal.
Suspensión

Acabamos con la lista de problemas peligrosos del coche que no deberías ignorar con los ruidos que vienen de la suspensión. Con el paso del tiempo, elementos que se desgastan por el uso natural hacen que el funcionamiento de la misma pierda rigidez, así que lo mejor es reemplazarlos lo antes posible para evitar que puedan incluso dañar otros componentes debido a su mal estado.






