Recientemente he estado en China probando varios coches chinos -estos son los que se venden en España-, y te puedo decir que, aunque su aspecto sea el más dinámico del mundo, no van igual que un deportivo europeo. Dirección o frenos son dos aspectos que en conducción dinámica tienen que mejorar.
No he tenido la oportunidad de probar un Xiaomi, eso también es verdad. Y seguro que tienen que tener un mejor rendimiento para haber logrado un tiempazo con el SU7 en Nürburgring.
Pero ahora nos llega la noticia de que los frenos del nuevo Xiaomi YU7 Max se incendiaron al superar los 600 °C en pista. Como mostraba el aparato medidor de temperatura, se alcanzaron 619 grados, 50 por debajo de la temperatura con la que comienza a fundirse el acero.
Pero según Xiaomi es algo "totalmente normal". Además, no les preocupa porque, según ellos, a pesar de que los materiales orgánicos en las pastillas se incendiaran, la función de frenada permaneció inalterada.

Según la compañía china, el todocamino no estaba utilizando la frenada regenerativa, por lo que los frenos tuvieron que soportar las detenciones de este vehículo de 2,3 toneladas con aceleraciones y puntas de escándalo con sus 682 CV y 866 Nm de par máximo.
¿Este hecho hará que se corte la destacada demanda del Xiaomi YU7 Max, que alcanzó los 289.000 pedidos en una hora? Veremos.






