
La principal razón para buscar (y encontrar) los nombres de coches más graciosos es, como no podía ser de otra forma, la de hacerte reír un rato. Pero también resulta muy curioso, con todo el trabajo que hay en los departamentos de marketing de las marcas, que no se hayan dado cuenta y hayan podido recular antes de lanzar estos productos al mercado. Nombres completamente desafortunados. Estos son los más destacados:





