La Dirección General de Tráfico, a menudo, emplea sus perfiles en redes sociales para informar a los conductores de aquellas acciones o maniobras que están sancionadas. Una de las que más pasa desapercibido es aquella relacionada con la forma en la que salimos del coche, ya que puede suponer un peligro para otros usuarios de la vía pública. Por ese motivo, si no abres correctamente la puerta del coche, esta es la multa que la DGT te puede poner.

La sanción está relacionada con un hábito que hacemos de forma inconsciente muchas veces y que puede suponer un riesgo importante para otros usuarios que en ese momento circulan alrededor del vehículo. Abrir la puerta del coche después de aparca y no comprobar si se aproxima otro vehículo o usuario puede conllevar una sanción económica.

La multa de la DGT si no abres correctamente la puerta del coche

El artículo 114 del Reglamento Genera de Circulación señala que no está permitido “llevar abiertas las puertas del vehículo, abrirlas antes de su completa inmovilización y abrirlas o apearse de aquel sin haberse cerciorado previamente de que ello no implica peligro o entorpecimiento para otros usuarios, especialmente cuando se refiere a conductores de bicicletas”, según recoge hoy la Cope.

La DGT te puede multar con hasta 3.000 euros si te pasas de volumen

Los agentes de tráfico pueden multar a todos aquellos usuarios que no, tanto conductores como pasajeros, que generen una situación de peligro al abrir la puerta del coche o que lleguen a provocar un accidente. En este caso, la multa puede ascender a los 260 euros.

¿Cómo abrir la puerta del coche sin riesgo?

Para evitar causar un accidente o poner en riesgo la seguridad de otros usuarios de la vía pública, la DGT recomienda emplear la denominada técnica holandesa. Esta técnica consiste en abrir la puerta con la mano más alejada de la misma. Esto quiere decir, que el conductor del vehículo lo hará con la mano derecha y que el acompañante del asiento delantero empleará la mano izquierda.

Poner en práctica esta técnica obliga a girar el cuerpo para llegar con el brazo más alejado al tirador de la puerta. Al girar el cuerpo, tendrás un plano más directo de lo que ocurre en la parte trasera del vehículo a través del espejo retrovisor. De este modo, lograrás asegurarte de que no se aproxima un ciclista, una moto u otro vehículo que pueda colisionar con la puerta de tu coche.

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.