En muchas ocasiones pensamos siempre que hablamos de más de cuatro cilindros, en vehículos con un motor V6. Sin embargo, en este artículo te vamos a desvelar cuáles son los mejores motores de 6 cilindros en línea que se han producido jamás. Propulsores difícilmente igualables a nivel global, pues cumplen en prestaciones, sonido... y a veces hasta en eficiencia.
Toyota 2JZ-GTE
El primero de la lista de los mejores motores de 6 cilindros en línea de la Historia es uno de los grandes conocidos del sector: el 2JZ-GTE que montó, entre otros, el mítico (prueba) Toyota Supra A80. Un bloque con una sólida construcción que se ha ganado con el tiempo el (merecido) estatus de irrompible.
Su durabilidad se ve reforzada, además, por un bloque de hierro fundido. Esta variante GTE tiene doble turbo y entrega unos 300 CV de potencia... siendo fácilmente potenciable. Una maravilla de la ingeniería.
BMW M88
El motor M88 de la firma de Múnich está hecho del mismo material que los coches superdeportivos. Un bloque de 6 cilindros en línea y 3,5 litros de cilindrada que se queda cerca de los 300 CV de potencia. Fue presentado por primera vez en el año 1978, y se ha montado en varios modelos.
Uno de los más destacados es el (prueba) BMW 3.0 CSL de carreras, un coche que superaba los 800 CV de potencia. También estuvo presente en el M1, así como en algún que otro M5 y M6.
Nissan RB26DETT
El motor RB26DETT es otro de nuestros favoritos de entre los mejores '6 en línea'. Nissan acertó de lleno con este propulsor, una de las grandes leyendas del JDM. Al igual que el 2JZ de Toyota, el RB26 está construido sobre un bloque de hierro fundido y materiales en aluminio.
Es otro de los que se queda aproximadamente a medio camino entre los 250 y los 300 CV de potencia, y obtiene su par motor máximo allá por las 4.400 revoluciones. Es famoso por su gran durabilidad y fiabilidad.
Ford Barra 195
Si estás buscando el máximo grado de excelencia en un motor de 6 cilindros en línea en un Ford, te alegrarás de conocer el Barra. Es otro de esos propulsores con fama de indestructible y tiene una gran reputación de que, con el mantenimiento adecuado, puede superar sin despeinarse un buen puñado de cientos de miles de kilómetros.
Es atmosférico y se fabricó en Australia tras cuatro décadas de desarrollo. El Ford Falcon fue el primer modelo equipado con él. Y además de todo lo comentado anteriormente, es potente y tiene mucho par motor.
Mercedes M104
El motor M104 de Mercedes llegó al mercado en el año 1989. Estuvo a la venta en los modelos de la compañía de Stuttgart durante aproximadamente una década, y se usó en multitud de vehículos. El último en instalarlo bajo su capó fue el majestuoso W140, una berlina de 'tomo y lomo'.
Estaba basado en una motorización de 6 cilindros en línea y 2,8 litros de cilindrada. Eso sí, también se ofreció en una versión más deportiva 'tuneada' por AMG con 3,4 y 3,6 litros. Todas las variantes tienen 4 válvulas por cilindro, y se asienta sobre un bloque de hierro fundido. Es muy fiable y potente.
BMW N52
Este ejemplo de motor de 6 cilindros en línea de BMW proviene de la serie N52. De hecho, lo consideramos uno de los mejores propulsores que la firma de Múnich ha comercializado a lo largo de toda su historia. Su fiabilidad a prueba de balas lo convierte en una alternativa todavía más convincente que el N54, más grande.
Fue fabricado entre los años 2004 y 2015, y se utilizó en modelos como el (prueba) BMW Serie 3 en sus iteraciones E90, en el 325i, o en el Serie 5, en el mítico E60 con la terminación 525i. Su durabilidad se basa, en parte, en que es atmosférico. Ha estado nominado a numerosos premios.
Aston Martin
Tadel Marek fue el responsable de ajustar el motor de 6 cilindros en línea original de Aston Martin. De su ajuste nació el propulsor encargado de mover al majestuoso DB4, al cual puedes ver en la imagen superior. Además, Marek también se encargó de diseñar el motor de carreras del DBR2, también un 6 cilindros en línea.
Los 240 CV de potencia del DB4 resultaban muy sorprendentes para la década de los años '50. Fue uno de los superdeportivos con una mayor velocidad punta de la época, pues superaba los 225 km/h.
Toyota 2000GT 3M
El último de los mejores motores de 6 cilindros en línea que han existido jamás es el perteneciente a otro Toyota. Un mítico, todo un 'unicornio'. Se trata del propulsor encargado de mover al 2000 GT, un bloque diseñado especialmente para este modelo.
La firma nipona colaboró con Yamaha para hacer que el sistema de propulsión del Toyota Crown fuera más agresivo. Y no solamente consiguió eso, sino también aparecer en una de las películas de James Bond: Solo se vive dos veces, de 1967.