¿Cuáles son los mejores coches deportivos Mitsubishi que se han fabricado? La marca japonesa no goza de tanta popularidad a día de hoy si comparamos el momento actual con la historia de la compañía. Es por eso que, a través de esta lista, queremos recordar algunos de los modelos de la firma nipona que nos han hecho soñar. Vehículos Mitsubishi prestacionales y que nos ponen la piel de gallina.
Mitsubishi Lancer Evolution VI Tommi Mäkinen
El primero de los mejores coches deportivos Mitsubishi no podía ser otro que el Mitsubishi Lancer Evolution VI Tommi Mäkinen Edition. Un Evo que destaca sobre todos los demás. Perteneciente a la sexta generación, fue construido para celebrar el cuarto Campeonato de Pilotos del legendario Tommi Mäkinen.
Solo se fabricaron unos 4.000 ejemplares, así que su cotización actual está por las nubes. Instala un motor de 2,0 litros con unos 275 CV de potencia y un par motor máximo de más de 370 Nm. Además, incluía algunas modificaciones en llantas, volante, pomo o carrocería frente al Evo VI estándar.
Mitsubishi 3000GT VR-4
El Mitsubishi 3000GT VR-4 fue uno de los coches más revolucionarios... de todos los tiempos. En la década de los años '90 fue capaz de conseguir cosas con las que otros fabricantes de automóviles solo podían soñar. Como por ejemplo contar con un sistema de aerodinámica activa.
Estaba propulsado por un motor V6 de gasolina con 3,0 litros de cilindrada y dos turbocompresores. La potencia total era de unos 320 CV, y el par motor máximo llegaba hasta los 425 Nm. Era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 5 segundos.
Mitsubishi Lancer EVO X FQ-440 MR
El Mitsubishi Lancer EVO X FQ-440 MR era otro de los que debía estar en esta lista de coches deportivos Mitsubishi sí o sí. La décima generación de esta berlina tan radical suele estar algo subestimada por los entusiastas del modelo, pero este es especial. Tanto que su motor entregaba 440 CV.
Y no solo se trata de su potencia o su rendimiento, que también. Su exclusividad también está fuera de toda duda, pues únicamente se llegaron a fabricar 40 ejemplares como el que ves en la foto. Podía alcanzar los 100 km/h desde parado en 3,6 segundos, una cifra solo al alcance de unos pocos.
Mitsubishi Starion ESI-R
El Mitsubishi Starion fue la forma que tuvo la marca asiática de responder a los (prueba) Mazda RX-7 y (prueba) Toyota Supra con su propio modelo deportivo. Lo malo para sus intereses es que, como bien sabes, estuvo bastante eclipsado por la mencionada (y principal) competencia.
En cualquier caso, el Mitsubishi Starion estaba lejos de ser un mal coche deportivo. La realidad es que sobresalía para bien, especialmente en el nivel de equipamiento ESI-R. Estaba equipado con una carrocería ensanchada de fábrica, y contaba con un entretenido sistema de propulsión trasera, un cambio manual y un motor turbo de casi 200 CV.
Mitsubishi Galant VR-4
La octava generación del Mitsubishi Galant, el sedán familiar de tamaño medio de la marca nipona, tuvo una versión que recibió un trato especial. Casi como los Lancer Evo, pero en lugar de estar animado con un motor sobrealimentado por turbo de 2,0 litros y cuatro cilindros, equipó un bloque V6 biturbo.
Hablamos del Mitsubishi Galant VR-4, que montaba una mecánica con 2,5 litros de cilindrada capaz de entregar unos increíbles 280 CV de potencia y un par motor máximo de más de 360 Nm. Con ello, era capaz de ser catapultado de 0 a 100 km/h en menos de seis segundos.
Mitsubishi Galant AMG
Así es, no te estamos engañando. Puedes pellizcarte lo que quieras, pero eso no cambiará el hecho de que la insignia de AMG también haya aparecido junto al nombre de Galant. El Mitsubishi Galant AMG es un modelo tremendamente extraño del que solo se produjeron medio millar de unidades.
La compañía perteneciente a Mercedes, encargada de desarrollar los modelos más prestacionales de la firma alemana, puso su granito de arena con esta berlina nipona. Un coche con un motor atmosférico de 2,0 litros y cuatro cilindros que entregaba 170 CV de potencia y una línea roja que hacía aparición a las 8.000 rpm.
Mitsubishi Eclipse GSX
Llegaron a existir cuatro generaciones diferentes del Mitsubishi Eclipse antes de que se convirtiese en el SUV que conocemos hoy en día, el (prueba) Mitsubishi Eclipse Cross. Ahora bien, consideramos que fue en la segunda en donde este deportivo japonés alcanzó su cénit.
Se ofrecieron multitud de terminaciones y se podía elegir entre tracción delantera, total o propulsión trasera; así como carrocería coupé o descapotable. Pero el nivel GSX está por encima de todo lo demás. Era 4x4 y contaba con un motor sobrealimentado por turbo de 2,0 litros con 210 CV, así como con una apariencia de lo más radical.
Mitsubishi Lancer Evolution VIII MR
El Mitsubishi Lancer Evolution era un coche de rally que iba tan bien en el asfalto como en las pistas de tierra. Sin embargo, muchos consideran que el Evo VIII es el mejor de toda la saga. Su imagen combina a la perfección la deportividad con el aspecto de un sedán de cuatro puertas.
La variante MR le dio el pequeño empujón necesario para ganarse el estatus de coche de alto rendimiento. Contaba con un bloque de cuatro cilindros en línea y 2,0 litros, sobrealimentado por turbo y con una potencia de unos 275 CV. También contó con diversos cambios, como por ejemplo sus ligeras llantas específicas BBS.
Mitsubishi FTO GPX
El último de los modelos que conforman esta lista de los mejores coches deportivos Mitsubishi es el FTO GPX. Después de que la primera versión del FTO estuviera vigente durante unos cuatro años a principios de los '70, el último FTO se fabricó a lo largo de seis años en los '90.
Hubo una serie de variantes la mar de interesantes, pero el GTX fue el que más nos llamó la atención. Con su motor V6 de aproximadamente 200 CV, iba asociado a una transmisión manual de cinco relaciones o a una automática de cuatro. Un pequeño coupé deportivo con tracción delantera muy divertido de conducir.