¿Quién se atrevería a elegir a los mejores coches clásicos de la Historia? Es una tarea tremendamente complicada y lo normal es que la mayoría sean vehículos deportivos. Se trata de algo que siempre sujeto a la opinión personal de cada uno, pero hemos elaborado una lista con unos cuantos. Quizá no estén todos los que son, pero sí que son todos los que están. Son éstos:
Ferrari 250 GTO
A principios de los '60 Ferrari construyó el 250 GTO, uno de los mejores coches deportivos que han existido jamás. Fue una evolución del 250 GT SWB y fue concebido para la competición. Contaba con un motor V12 de 3,0 litros y unos 300 CV de potencia. Aun así, una de las cosas que más llaman la atención en él es su atractivo diseño.
Porsche 911
El Porsche 911 es uno de los mejores coches clásicos de la Historia, pero también actuales. Desde su lanzamiento a mediados de los '60 ha evolucionado mucho, pero manteniendo siempre su imagen y su filosofía. A día de hoy es uno de los superdeportivos más reconocidos y las versiones clásicas en buen estado pueden costar varios millones de euros.
Mercedes 300 SL
Fabricado durante las décadas de los '50 y los '60, el Mercedes 300 SL o 'alas de gaviota' es uno de los diseños más espectaculares que ha habido jamás. Sus puertas se abren hacia arriba y hace pocos años la marca alemana lo reinterpretó con el SLS AMG. En la actualidad es uno de los mejores coches clásicos de la Historia, y también de los más cotizados.
BMW 507
A pesar de su exuberante imagen el BMW 507, que fue desarrollado en la década de los '50, no fue precisamente un éxito. Tanto que casi lleva a la bancarrota a BMW. Solo se construyeron 250 unidades animadas por un motor V8 de 3,2 litros que rendía 150 CV. Era capaz de superar los 200 km/h de velocidad máxima. Elvis Presley tuvo uno.
AC Cobra
El AC Cobra de 1962 es la creación más famosa de Carroll Shelby. Un precioso descapotable que en principio iba a montar un motor Chevrolet, pero que al final se quedó con un V8 de origen Ford. Motor delantero, propulsión trasera y menos de 1.100 kg de peso. Hoy en día es un clásico con mucho caché.
Volkswagen Beetle
El Volkswagen Beetle, o como le conocemos en España, Escarabajo, es todo un icono. Llegó en la Segunda Guerra Mundial y su auge se dio a partir de los '60. Triunfó principalmente por su estética y por ser un coche barato. El coche del pueblo, al fin y al cabo. La producción de su primera generación duró desde 1938 hasta 2003 en algunos rincones del planeta.
Audi Quattro
Buena culpa de la fama actual de la marca de Ingolstadt la tiene el Audi Quattro. Llegó por la cabezonería de Ferdinand Piëch y su principal idea fue la de meterlo en competición. Las versiones de calle popularizaron la tracción a las cuatro ruedas, hasta entonces casi reservada para coches cuyo uso mayoritario era fuera del asfalto.
Citroën DS
El Citroën DS fue una innovación con ruedas. Cuando fue desvelado en el Salón de París de 1955 parecía increíble que un coche pudiese incorporar toda esa tecnología. Fueron tales sus adelantos que cuando dejó de producir 20 años más tarde seguía siendo un adelantado a su tiempo. Además, tenía una imagen muy futurista, acorde al 100% con su filosofía.
Mini
Por suerte, décadas después del lanzamiento del modelo original, podemos seguir disfrutando de un Mini. Bajo el paraguas de BMW, eso sí. En sus poco más de 3 m de longitud aglutinaba un habitáculo para cinco pasajeros, un maletero relativamente grande, suspensión independiente y motor transversal. Destacó por su magnífico aprovechamiento del espacio.
Ford Mustang
El Ford Mustang es la esencia de los muscle car, uno de los precursores de este tipo de vehículos. Tiene una imagen atractiva que se ha ido manteniendo con el paso de las generaciones y hace unos pocos años se convirtió en un modelo global, vendido en todo el mundo. Esto le ha servido para convertirse en el deportivo más vendido en todo el 2019.
Creo q los comentarios sobre Audi Quattro y Ford Mustang están cambiados, el texto no corresponde con la imagen ni con el titulo